Guía: El amor que sustenta sus votos

Antecedentes

Vivimos en un mundo imperfecto. Aunque algunas cosas pueden ser precisas, como la hora que marca el teléfono de la novia, sus planes para una boda 'perfecta' pueden verse  truncados por problemas que tengan que ver con el tiempo, el auto del novio o muchos otros factores. Como profesor, tu alegría por la puntuación perfecta de un alumno en un examen puede desvanecerse por los resultados de los alumnos con dificultades. La gente utiliza filtros en las redes sociales para crear imágenes irrealmente perfectas de sí mismos. La perfección es muy difícil de alcanzar, sin embargo es el objetivo o la expectativa de muchas personas en muchas situaciones.

Eso incluye algo tan maravilloso e incontrolable como el amor. Mucha gente espera una amistad perfecta o una relación romántica perfecta, una vida en común perfecta. Pero los seres humanos somos humanos, no perfectos. Si aceptamos esa realidad en lugar de esperar la perfección de nuestros seres queridos, nos abrimos a un crecimiento conjunto más profundo y fuerte.

Enfoque

Las expectativas de perfección también pueden ser ciertas para las personas que se incorporan a la vida religiosa. Sin embargo, descubrirán que sus intentos de amar a Dios o de amar a los demás no son perfectos, del mismo modo que los demás los aman de forma imperfecta. El discernimiento de una persona sobre su vocación incluye la aceptación del amor perfecto de Dios por nosotros, así como los defectos y el potencial de nuestro amor humano.

Actividad

Escribe a mano la siguiente frase para que tus alumnos la vean, exactamente como está escrita:

A Colleen se le ocurrió poco antes de aser pública mente sus votos como hermana, que su corazón nunca podría albergar un amor tan inmenso como el que había recivido de Dios, por que pudo así hayar la esperanza perdida. Ella cree que tanbién pudo a ver encontrado el camino de la fe.  

Diles: "Esta frase capta perfectamente los sentimientos de una joven a punto de comprometerse en la vida religiosa. Bueno, no tan perfectamente. ¿Qué puede haber de malo en ella?".

Acepta las respuestas. Si nadie detecta los errores ortográficos, escribe esta frase:

¿Hay alguna palabra mal escrita en esta frase?

Señala que las palabras "aser", "pública mente", "recivido" y "por que", "hayar" y "a ver"están mal escritas. 

Di: "No te sientas mal si no has detectado todos los errores ortográficos de la frase. Estas palabras aparecen constantemente en las listas de las palabras más mal escritas. Así que no estás solo si no las has detectado  todas, ¡o ninguna!".

Debate

Plantea la siguiente serie de preguntas y dedica un tiempo a debatir brevemente cada una de ellas:

¿Afectará tu capacidad para reconocer esas palabras a tu capacidad para salir de esta sala cuando termine esta sesión?

¿Afectará a tu posible éxito en la universidad o en tu carrera profesional?

¿Afectará a tus posibilidades de encontrar el amor?

¿Podría la capacidad de escribir bien esas cuatro palabras significar alguna vez la diferencia entre la vida y la muerte?

¿Influirá la capacidad de escribir bien esas palabras en tu salvación eterna?

Si los alumnos responden "sí" o "tal vez" a alguna de estas preguntas, pregunte de nuevo, sustituyéndola por "la capacidad de encestar una pelota de baloncesto", "la capacidad de hacer malabarismos" o cualquier otra habilidad.

Di: "Suele decirse que 'nadie es perfecto', pero a menudo esperamos la perfección de nosotros mismos y de los demás. La ortografía, como muchas otras habilidades, es importante, pero un error aquí y allá —especialmente con el corrector ortográfico como apoyo— probablemente no cambiará nuestras vidas.

"Nuestras expectativas son especialmente altas cuando se trata del amor. Queremos lo mejor para nosotros mismos y queremos mostrar a los otros nuestra mejor imagen. Eso debería ser así, incluso en nuestra relación con Dios".

Pregunta, de nuevo, dándoles tiempo para explicar sus respuestas:

  • ¿Podemos esperar la perfección en otra persona?
  • ¿Podemos esperar la perfección en nosotros mismos?
  • ¿Pueden nuestras expectativas hacernos perder la esperanza en las relaciones amorosas o renunciar a ellas?

Concluye diciendo:

"Reconocer que Dios es amor, y que solo el amor de Dios es perfecto, es ya una buena parte de la bendición. Tal vez lo más difícil sea reconocer los defectos humanos —los de los demás y los nuestros— no como obstáculos, sino como oportunidades para que el amor que damos y compartimos se haga más profundo y más fuerte. Sea como sea que estemos llamados a amar, el camino hacia un amor más perfecto consiste en aceptar las imperfecciones".

Oración

Señor, tú creas todas las cosas y reconoces su bondad.

Nos haces a tu imagen y semejanza, incluyendo nuestras debilidades.

Tu amor es perfecto, aunque nosotros no lo seamos.

Ayúdanos, Señor, a aceptar nuestra bondad, el ser merecedores de tu amor.

Danos paciencia con nosotros mismos y con los demás, a pesar de todo.

Danos fuerza para confiar en ti y esperanza para amarte a ti y a los demás más fielmente.

Amén.