En la India, el nacimiento de una niña rara vez se celebra. La Hna. Robancy Helen, testigo de esta paradoja desde su propia experiencia, reflexiona sobre una sociedad que venera a las mujeres como diosas pero trata a sus hijas como ‘la mitad no deseada’. "Mi deseo para todas las niñas que nacen hoy es sencillo: que sepan que son queridas. Queridas, no solo al nacer, sino también en las aulas, en espacios públicos, en el liderazgo, en las comunidades religiosas", escribe.