Tras una lesión cerebral que la dejó dependiendo del apoyo económico de su comunidad, la hermana Corbin Hannah reflexiona sobre el voto de pobreza a través de la "economía del don", donde se valora el ser, no el hacer, y el compartir, no el acumular. "Pude estar presente con mi cariño, mi apoyo y mi compañía, convirtiendo mi pobreza en abundancia", escribe sobre su ausencia física de un capítulo de su comunidad, donde 30 plantas que había cultivado con cariño adornaron las mesas.