La Hna. Soniya K. Chacko, a la izquierda, posa con la Hna. Françoise Petit, superiora general de las Hijas de la Caridad, el 20 de febrero de 2025. (Foto: George Kommattam)
Para la hermana Soniya K. Chacko, las plataformas digitales se han convertido en un campo para la misión, inesperado y poderoso.
Nacida en una familia de agricultores en el estado de Kerala, en el suroeste de la India, y atraída por la escritura y la expresión creativa desde su adolescencia, Chacko se unió a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en 2008 y profesó sus votos el 15 de abril de 2015.
En sus 17 años como religiosa, ha trabajado en cinco estados indios, prestando servicio a personas con lepra, con VIH y a marginadas.
Hoy en día, además de sus responsabilidades pastorales, Chacko enseña en la escuela ICSE de Santa Catalina, en Vellanchira, Chalakudy, en el distrito de Thrissur. Pero después de sus tareas diarias, se dedica a la evangelización digital, su segunda misión.
Lo que comenzó en 2011 como publicaciones en Facebook y vídeos caseros en PowerPoint se ha convertido en un ministerio en línea con más de 600 vídeos en YouTube y miles de reflexiones escritas. Tiene miles de seguidores en las redes sociales.
El Club Rotario de Thiruvananthapuram, la capital de Kerala, la seleccionó para su Premio Misionera Digital de 2025, citando su valentía, claridad y convicción en el uso de las redes sociales para dar testimonio de su fe.
La Hna. Soniya K. Chacko, miembro de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, posa con su cámara en Vellanchira, Chalakudy, Kerala, en el suroeste de la India. (Foto: George Kommattam)
Chacko compartió con Global Sisters Report (GSR) los orígenes de su trabajo digital, su compromiso con la defensa de las mujeres consagradas y cómo ve las redes sociales como una extensión moderna de su vocación vicentina.
GSR: ¿Cómo se siente al haber sido seleccionada para el Premio como Misionera Digital 2025?
Chacko: Me siento muy feliz. Es un reconocimiento de las personas que han estado leyendo mis publicaciones [en las redes sociales] y viendo mis vídeos en línea. Aún no se ha anunciado la fecha de la ceremonia de entrega de premios, pero el hecho de haber sido seleccionada ya es una afirmación.
El reconocimiento llegó después de mi publicación en Facebook en apoyo a una religiosa directora de colegio que se vio envuelta en una controversia por el uniforme escolar. También apoyé a unas religiosas detenidas en Chhattisgarh [un estado del centro de la India] por presunta conversión y tráfico de personas. Mis publicaciones en defensa de las mujeres consagradas y contando sus historias se compartieron ampliamente.
Durante mi trabajo en diversas partes de la India, he visto cómo las religiosas sirven con una dedicación y un sacrificio extraordinarios. Por eso, puedo responder con valentía y sinceridad cuando se acusa a las religiosas de tráfico de personas o conversiones, porque conozco la realidad.
¿Qué le inspiró a comenzar su ministerio digital?
Desde mi adolescencia, quería ser misionera, incluso soñaba con ir a China, como había deseado santa Teresa de Lisieux. Mi congregación presta servicio en 96 países, incluida China, por lo que el sueño era posible. Pero durante mi formación, me di cuenta de que mi 'China' era la misión y la comunidad a la que estaba asignada, o incluso el espacio digital.
La Hna. Soniya K. Chacko (segunda por la derecha), miembro de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, es recibida en la Asociación de Prensa Católica India por el obispo Henry D'Souza de Bellary, asesor eclesiástico de la ICPA, durante la 30.ª convención nacional de la asociación en Pune, al oeste de la India, el 20 de septiembre de 2025. (Foto: George Kommattam)
Escribir siempre ha sido una pasión natural para mí. Escribí sobre santos, poemas y ensayos, y recibí premios durante mis años universitarios. Más tarde, empecé a enviar artículos a revistas, pero el largo proceso de aprobación, especialmente [para] temas estacionales, me hizo darme cuenta de que el mensaje perdía relevancia cuando al fin se publicaba. Eso me empujó a escribir directamente en Facebook y a crear mi blog, que no tiene esperas ni filtros.
Por esa misma época, sentí la necesidad de explorar la creación de vídeos. Aprendí por mi cuenta a crear vídeos sencillos utilizando PowerPoint e imágenes. Mi deseo siempre fue el mismo: llegar a la gente con un mensaje de Dios, fe y esperanza. Los comentarios recibidos de toda la India y del extranjero me animaron a crecer en este ministerio.
¿Cómo haces que las redes sociales formen parte de tu vocación como una de klas Hijas de la Caridad?
Como una de las Hijas de la Caridad creo que estamos llamadas a servir allí donde haya necesidad, incluidos los lugares no tradicionales. Uno de esos lugares hoy en día es el mundo digital. Las redes sociales me permiten llegar a la gente corriente con un lenguaje sencillo, utilizando las herramientas disponibles.
Nuestros fundadores, san Vicente de Paúl y santa Luisa de Marillac, utilizaron todos los medios disponibles en su época para llegar a los pobres. Santa Luisa enseñaba a niñas pobres a principios del siglo XVII, cuando la educación de las mujeres era poco común. Si vivieran hoy, estoy convencida de que utilizarían los medios digitales con audacia, quizás más que yo, para difundir la red de la caridad.
Mis principales responsabilidades siguen siendo la enseñanza en la escuela St. Catherine y el servicio en la parroquia, especialmente [en] el catecismo. Solo después de terminar estas responsabilidades me dedico al trabajo digital. Cuando publico algo significativo, siento que he realizado otro pequeño acto de servicio a Dios, extendiendo mi vocación más allá de los espacios físicos.
Mi presencia en línea nunca ha afectado mi vida comunitaria. Sigo fielmente el horario y paso tiempo con los miembros de mi comunidad. El equilibrio es esencial.
¿Qué significa para usted la evangelización digital?
Durante siglos, la evangelización significó predicar, enseñar y estar presente apostólicamente. Pero hoy tenemos un nuevo campo. La evangelización digital significa utilizar la tecnología moderna para proclamar el Evangelio, ser testigo de Cristo y permanecer conectada con la Iglesia global.
La Hna. Soniya K. Chacko, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, aparece junto a miembros de la comunidad durante una sesión fotográfica en Vellanchira, Chalakudy, Kerala, en el suroeste de la India. El Club Rotario de Thiruvananthapuram la seleccionó para su Premio Misionera Digital de 2025, citando su valentía, claridad y convicción en el uso de las redes sociales para dar testimonio de su fe. (Foto: George Kommattam)
Una sola publicación puede llegar a miles de personas al instante. Me siento muy conectada no solo con mi propia congregación en todo el mundo, sino también con el Vaticano, los eventos de la Iglesia y las conversaciones globales. Antes, esperábamos semanas para recibir los boletines impresos. Ahora recibimos las actualizaciones de inmediato, lo que fortalece nuestra unidad y nuestra misión.
A principios de este año, participé virtualmente en un encuentro misionero digital mundial en Roma y me di cuenta de que los misioneros digitales constituyen una nueva e importante categoría de misión en la actualidad.
¿Cómo mantienes tu espacio en línea positivo y lleno de fe?
Creo que la positividad aporta buena energía, por lo que intento que mis publicaciones sean constructivas y edificantes. Pero los espacios digitales no siempre son pacíficos. A veces, la gente publica comentarios fuertes o contradictorios. Cuando surgen malentendidos o tensiones en la Iglesia, hablo con claridad desde mi fe y mi lealtad a la Iglesia.
Apoyo a la Santa Sede y trabajo y rezo por la unidad de la Iglesia. Cuando llegan las críticas, las acepto como parte de mi trabajo para Cristo. No me desaniman.
¿Cómo eliges los temas para tus publicaciones y vídeos?
La mayoría de los temas surgen de forma espontánea. No planifico mucho por adelantado. Las fiestas, los aniversarios, los cumpleaños y los eventos de la Iglesia o de nuestra congregación suelen dar lugar a reflexiones. A veces, una sola cita o frase me inspira a escribir.
Me gusta estar atenta a lo que sucede a mi alrededor: noticias de la Iglesia, mensajes del papa, cuestiones sociales y acontecimientos cotidianos. Añadir fotografías o titulares claros ayuda a que las publicaciones lleguen a más gente. He observado que las reflexiones sencillas y sinceras suelen ser las que más conmueven a los lectores.
¿Qué tipo de respuestas recibes de tus seguidores?
Recibo respuestas tanto positivas como negativas. Cuando las publicaciones son significativas, reciben un gran reconocimiento. Cuando aparecen comentarios negativos, los leo con atención. Si no estoy segura de cómo responder, pido consejo a otras personas. Siempre intento responder de forma responsable, con claridad y respeto.
Los principales retos son el ciberacoso y la difamación en las redes sociales. Algunas personas incluso se han puesto en contacto con mis superioras para instarles a que me impidan escribir, con acusaciones falsas. Pero mis superioras siempre han confiado en mi trabajo en línea y siguen apoyándome incondicionalmente.ly.
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¿Cómo pueden las religiosas utilizar eficazmente las redes sociales hoy en día?
Las religiosas pueden utilizar bien las redes sociales si comprenden sus puntos fuertes y sus riesgos. La pasión es importante, ya sea para escribir, fotografiar o grabar vídeos. Debemos saber cómo funcionan las redes sociales, qué atrae a la gente y cómo comunicarnos de forma responsable.
Debemos saber cómo manejar la negatividad. Las redes sociales son una herramienta poderosa, pero requieren madurez, creatividad y sentido de la misión.
Las críticas forman parte de este ministerio, pero nunca me han detenido porque sé que mis intenciones son honestas y están arraigadas en la fe.
¿Cuáles son sus esperanzas para el futuro de su ministerio digital?
No tengo grandes sueños. Solo quiero hacer lo que Dios me inspira a hacer. Haré lo que Dios me permita. Mi esperanza es simplemente que todo lo que escriba o cree alabe el nombre de Dios.
Nota: Este artículo fue publicado originalmente en inglés el 28 de enero de 2026.
