"El auge mundial del nacionalismo religioso y la xenofobia distorsiona el llamamiento del Evangelio a acoger a los hambrientos, sedientos, desnudos, enfermos, encarcelados y extranjeros"; sin embargo, la conciencia colectiva puede despertar un 'sentido civil' similar al "sensus fidelium de la Iglesia", escribe la Hna. Nameeta Renu, miembro de la Orden de las Vírgenes Consagradas en India. "No se puede engañar a la gente en nombre de la religión durante mucho tiempo", afirma.