En la frontera entre México y Estados Unidos, un grupo de hermanas organizó una fiesta del Día del Padre para migrantes varados en Mexicali, separados de sus hijos por la migración o la deportación. Aunque no podían reunirlos con sus familias, el objetivo era el acompañamiento. "Si no tuvieran este evento, no tendrían nada", dijo la Hna. Suzanne Jabro, fundadora de Border Compassion, organización que coordinó la jornada.