"Cada mañana vuelvo en mi memoria a esa montaña y camino con Él, dejando atrás a la mujer que fui para abrazar con fuerza a la consagrada que soy ahora". En el panel La Vida de marzo, varias hermanas evocan el proceso de su ‘llamada’: una decisión postergada por miedo, una misión inesperada o la incomprensión familiar. En medio de las dudas, descubrieron que el sueño de Dios germina gracias a los pequeños 'síes' de cada día, entretejidos en la vida en comunidad.