Cuando murió su padre tras un año de cuidarlo en España, la Hna. Begoña Costillo volvió a su monasterio en Lima, Perú, donde las monjas de la Orden de San Agustín mensualmente organizan el 'Encuentro de la misericordia' para personas muy pobres. "Hermanita, ¡cuánto hemos rezado por su papá!", le dijo una mujer entre lágrimas al recibirla. "Vienen a nosotras con las manos vacías, pero nos ofrecen el Reino que ellos poseen", escribe la religiosa para la serie Una Mirada Joven.