La Navidad se ha vuelto más cultural que religiosa, más externa que íntima. Pero el relato de Lucas sobre el nacimiento del Mesías nos devuelve a lo esencial: un pesebre, una madre y un padre, un niño, unos pastores y un anuncio increíble. "¿Nos atreveremos a reconocer [a Dios] en lo más pequeño?": en la persistencia de celebrar, en la generosidad con los pobres, en el encuentro con los otros, en los rencores familiares superados, se pregunta la teóloga laica Consuelo Vélez.