En la Sierra Tarahumara, en México, las escuelas e internados son también espacios de cuidado para niños y niñas rarámuris y mestizos. Las Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres ofrecen educación, alimento y protección en comunidades marcadas por la pobreza, la migración y la violencia del narcotráfico. "Ciertamente [este ambiente] es difícil, pero le digo a las hermanas que no hay que perder la fe", dice la Hna. Benita Alonso desde Batopilas.