"Dios sigue llamando en medio de nuestras heridas", escribe la Hna. Carmen Camacho sobre su experiencia como religiosa venezolana, marcada por un contexto permanente de crisis económica y política, una emergencia humanitaria que obligó a millones a emigrar, y recientemente por un doble terremoto. "Hemos aprendido a ser resilientes, con los sueños puestos en que volveremos a ser un país próspero y buscando maneras de salir adelante", comparte.