Reflexionar sobre la presencia de Dios

(CNS / St. Louis Review / Lisa Johnston)

(Foto: CNS/St. Louis Review/Lisa Johnston)

Antes de leer

'Presentes' y 'presencia' son palabras parecidas que tienen significados muy diferentes. El día de Navidad, por ejemplo, estamos impacientes por abrir nuestros presentes, pero no nos entusiasma tanto la presencia de un hermano molesto durante un largo viaje en automóvil para visitar a unos parientes. También es bastante difícil considerar las noticias diarias como un presente. Al contrario, parecen un auténtico mar de estrés que nos hace preguntarnos si Dios tiene algún control sobre el mundo.

A tener en cuenta durante la lectura

Este artículo recoge una serie de situaciones difíciles y plantea preguntas sencillas sobre si Dios está presente. Se puede responder 'sí' o 'no', pero también hay que considerar 'cómo' o 'por qué' puede Dios estar presente.

Adviento: ¿Dónde está presente Dios?

27 de noviembre de 2017

por Nancy Sylvester

traducido por Purificación Rodríguez Campaña

El Adviento es un tiempo de espera. Es un tiempo en el que los cristianos de todo el mundo recordamos que la esperanza que Jesús nos infundió de un mundo marcado por el amor, el perdón, la unidad y la igualdad se está cumpliendo, pero aún no se ha hecho del todo realidad.

El Adviento es un tiempo para crear el espacio que nos permita entrar más profundamente en nuestro corazón y en nuestra alma, y ponernos en sintonía con las manifestaciones de Dios en todo el universo y en nuestra vida cotidiana. Es una disposición a preguntarnos cómo se nos revela Dios hoy.

manifestaciones: un objeto, acción o acontecimiento que expresa claramente una realidad más abstracta, como la presencia de Dios.

contemplativa: centrada en lo espiritual, especialmente en la conciencia del ser de Dios.

Puede resultar útil recordar que no siempre sabemos dónde buscar a Dios. Encontramos una buena lección al respecto en 1 Reyes 19, 11-13. Es el relato de Elías saliendo a la ladera de la montaña para esperar a Yahvé.

«El Señor le dijo: "Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor". Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta».

Las manifestaciones de Dios no eran poderosas, fuertes, estridentes y dramáticas. No, se trataba de un sonido ligero y silencioso, como una suave brisa.

Me vi atraída por ello mientras me permitía sumergirme en el espacio vacío de la espera. Porque el mundo no me parece que esté unificado, que sea amoroso, indulgente o que abrace la igualdad.

Me puse a reflexionar: ¿Dónde veo la esperanza que encierra el mensaje de Jesús? ¿Dónde encuentro a Dios manifestándose en el mundo de hoy? Te invito a que te unas a mí en esta reflexión contemplativa: ¿Es esa la presencia de Dios?

Más de 800 000 dreamers [soñadores] (nombre con el que se conoce comúnmente a los beneficiarios del programa de Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, o DACA, por sus siglas en inglés) comparten su historia trabajando en dos o tres empleos mientras van a la escuela con la esperanza de conseguir trabajo y contribuir a nuestro país. Sin embargo, sus sueños están en peligro.

¿Está Dios presente en sus sueños y esperanzas?

Después del huracán María, muchas personas en Puerto Rico siguen sin electricidad, pero en algunas zonas los que tienen generadores se ofrecen a compartir el acceso con sus vecinos.

¿Está Dios presente en esa energía compartida?

Cada vez que paso por una esquina de Detroit, veo al mismo hombre sentado o de pie en la esquina con su cartel que dice que está en paro, que necesita dinero y que está dispuesto a trabajar.

¿Está Dios presente en la desesperación que lleva a la gente a mendigar?

Los jugadores de fútbol americano han protestado contra la brutalidad policial y la desigualdad racial arrodillándose durante el himno nacional con la esperanza de llamar la atención sobre el racismo en nuestro país.

¿Está Dios presente en el deseo de estos hombres de despertar la conciencia de todos nosotros?

La Tierra se está calentando. Las especies se extinguen. Los recursos naturales se contaminan.

¿Está Dios presente en los gritos de nuestro hogar terrestre?

Las divisiones políticas de nuestro país siguen separándonos.

¿Está Dios presente en ese abismo abierto bajo nosotros, mostrando nuestra sombra para que pueda ser tratada y sanada?

El pueblo hebreo esperaba un rey, un salvador, y se encontró con una madre y un padre con un recién nacido.

¿Pudieron ver a Dios presente en ese nacimiento?

Como experimentó Elías, Dios no siempre está donde se le espera. Necesitamos lanzar una mirada atenta y amorosa para ver lo que está más allá de nuestra vista habitual. Que este tiempo de Adviento nos proporcione el tiempo y la apertura de mirada para estar atentos a la presencia de Dios en espacios, lugares y personas que nunca hubiéramos creído posibles.

Después de leer

La historia que acabas de leer es de 2017. Muchas cosas han cambiado en el mundo desde entonces.

  • ¿Qué situaciones mencionadas han cambiado para mejor?
  • ¿Cuáles han empeorado?
  • Piensa en una situación difícil que aparezca actualmente en las noticias. ¿Cómo puedes ver la presencia de Dios en ella?
Las Escrituras en primer plano

A veces, en el Antiguo Testamento, Dios ofrecía apoyo y esperanza a personas que, como el profeta Elías, sufrían depresión o ansiedad. Un rey y una reina malvados querían matar a Elías. Él había ayudado a destruir la reputación y los cientos de seguidores de un dios falso al que adoraban. En ese momento temía por su vida y rezaba por su muerte. Un ángel le dio fuerzas y ánimo. Elías caminó largo y tendido hasta la montaña de Dios, donde se refugió en una gruta.

«El Señor le dijo: "Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor». Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta».

1 Reyes 19, 11-13

Solo o con un compañero reflexiona:

  • ¿Qué provocó la sequía emocional y espiritual de Elías? ¿Has experimentado una sequía semejante en tu vida? ¿Cómo fue?
  • Dios habla a Elías con un suave susurro. ¿Sientes que Dios te ha hablado alguna vez? Si es así, describe esa experiencia.
  • ¿A quién miras para mantenerte despierto en tu fe?
La invitación de la Iglesia

"El Pueblo de Dios, movido por la fe, que le impulsa a creer que quien lo conduce es el Espíritu del Señor, que llena el universo, procura discernir en los acontecimientos, exigencias y deseos, de los cuales participa juntamente con sus contemporáneos, los signos verdaderos de la presencia o de los planes de Dios. La fe todo lo ilumina con nueva luz y manifiesta el plan divino sobre la entera vocación del hombre. Por ello orienta la mente hacia soluciones plenamente humanas".

Gaudium et Spes

Solo o con un compañero reflexiona:

  • ¿Cómo puede ayudarte tu fe a reconocer los signos de la presencia y el propósito de Dios entre lo que ocurre en el mundo de hoy?
  • Vivimos en un mundo de tragedia y dolor. También es un mundo de alegría y plenitud. Dios está presente en ambas realidades. ¿Cómo pueden existir al mismo tiempo?
  • La Hna. Nancy Sylvester nos invita a reflexionar sobre dónde buscamos a Dios. ¿Dónde buscas a Dios cuando pasas por momentos difíciles?
Sinergia con las hermanas

La Hna. Nancy Sylvester, autora del artículo que acabas de leer, fundó el Instituto de Contemplación y Diálogo Comunitario. Lee esta reflexión sobre la oración contemplativa y piensa en cómo puede ayudarte a estar presente en la inspiración de Dios a pesar de las distracciones y el dolor que experimentamos en la vida.

Actúa
  1. La presencia de Dios puede manifestarse de maneras sorprendentes. Durante el Adviento, busca la voz de Dios en los momentos cotidianos. Pon un cronómetro para tres minutos. Durante ese tiempo, anota dónde ves o sientes la presencia de Dios. Si alguna vez dudas de la presencia de Dios en tu vida y en el mundo, consulta la lista. Sigue añadiendo a tu lista ejemplos de cómo Dios se te da a conocer. ¡Acostúmbrate a reconocer la presencia de Dios durante todo el día!
     
  2. Los objetos pueden ser recordatorios tangibles de la presencia de Dios. Busca un objeto pequeño que sea un símbolo de la presencia de Dios. Puede ser una cruz, una piedra, una foto u otro objeto que te recuerde que tienes que rezar por alguien. Lleva tu objeto contigo dondequiera que vayas o colócalo en un espacio sagrado de tu habitación, tu escritorio o tu lugar de trabajo principal.
Oración

Siempre presente, Dios.

Hazte presente a quienes han perdido sus hogares en huracanes, incendios y tornados.

Presente ante los que viven en la calle: los sin techo, los refugiados y los emigrantes.

Hazte presente a los supervivientes de la violencia política, a los que buscan justicia y tranquilidad.

Presente ante quienes sufren abusos domésticos, violencia de género y la actual esclavitud.

Hazte presente a las personas que sufren sequías emocionales y espirituales.

Presente ante quienes protegen nuestra casa común y nos llaman a amar la creación a través de nuestras decisiones.

Hazte presente a todos los que corren peligro en guerras sin sentido.

Hazte presente entre nosotros, en este Adviento y siempre, en nuestra defensa de los oprimidos, los olvidados y los que están solos.

Amén.