Iniciativas de las hermanas permiten abastecer de agua potable a la población

Voluntarios del Sister Water Project instalan tuberías para completar un proyecto hidráulico de 30 kilómetros en la aldea hondureña de Mejocote, agosto de 2018. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Voluntarios del Sister Water Project instalan tuberías para completar un proyecto hidráulico de 30 kilómetros en la aldea hondureña de Mejocote, agosto de 2018. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Antes de leer

Mucha gente no valora el hecho de tener acceso al agua, pero se trata de un recurso esencial para la vida humana, animal y vegetal.

  1. Por tu cuenta o junto con un amigo, elabora una lista de al menos una docena de formas en las que el agua puede utilizarse para mejorar la vida de las personas o seres vivos.
     
  2. Del mismo modo, elabora una lista de las fuentes de las que obtienes agua cada día.
     
  3. Las Naciones Unidas han dado prioridad al agua potable entre sus 17 objetivos de desarrollo sostenible. Descubre más sobre la necesidad de disponer de agua limpia en todo el mundo aquí.
A tener en cuenta durante la lectura

La escasez de agua y las crisis pueden producirse en cualquier lugar y por cualquier motivo. Las catástrofes naturales, por ejemplo, pueden interrumpir el suministro de agua de las ciudades más sofisticadas. La actividad humana y la negligencia también contribuyen a la contaminación del agua, como se ha visto en Flint, Michigan, y en pueblos de países en desarrollo de todo el mundo. Mientras descubres los problemas y soluciones que se describen en este artículo, piensa en la última vez que tuviste mucha sed e imagina cómo te sentirías si no hubiera una solución rápida para ese problema.

Satisfacer la necesidad de agua potable de la población transforma también la vida de las hermanas

por Dan Stockman
traducido por Purificación Rodríguez

11 de febrero de 2019

Alabado seas mi Señor por la Hermana Agua,
tan útil, humilde, preciosa y pura. 
—San Francisco de Asís, Cántico del Hermano Sol y la Hermana Luna

En el caso de Art Roche, el momento en el que lo comprendió pudo haber sido mientras ayudaba a transportar tubos de acero de 180 kilos montaña arriba en medio de la humedad y el calor hondureños, utilizando árboles y 10 o 15 personas para doblar los tubos según fuera necesario, girando llaves inglesas gigantes para enroscar los tramos de tubo y siendo superado en trabajo por sus compatriotas hondureños.

O tal vez fue cuando se hizo evidente la magnitud del proyecto: los trabajadores de la pequeña aldea de Mejote llevaban dos años construyendo esta tubería para llevar agua potable a su pueblo y aún les quedaba un año más de trabajo.

"No estábamos allí para hacer el trabajo físico, sino para comprobar lo que estaban haciendo", afirmó Roche. "Es la creencia y la resistencia del pueblo hondureño y su fe en que esto funcionará. No estábamos allí para ayudar, sino para estar con ellos".

El 'nosotros' en este caso era un grupo de unas dos docenas de voluntarios enviados a Honduras a través de la iniciativa Sister Water Project (Proyecto Hermana Agua) de las Hermanas de San Francisco de Dubuque (Iowa, Estados Unidos).

Más de 2000 millones de personas en todo el mundo no tienen acceso a agua potable, la escasez de agua afecta casi a la mitad de la población mundial y cerca de 1000 niños mueren cada día de enfermedades prevenibles relacionadas con el agua, según informa la Organización de las Naciones Unidas.

cántico: canción o canto basado en un texto bíblico que se utiliza en el culto.

enfermedades transmitidas por el agua: enfermedades provocadas por la infección de bacterias que contaminan el agua.

Las religiosas han reaccionado, desde hermanas que embotellan agua para alumnos discapacitados en Vietnam hasta otras que proporcionan agua potable en Siria, Camerún y en regiones que se recuperan de catástrofes naturales. La organización Water With Blessings, dirigida por hermanas, ha colocado más de 46 000 filtros de agua en 45 países, eliminando enfermedades transmitidas por el agua allí donde se utilizan.

El Sister Water Project, que debe su nombre a una frase de un cántico de San Francisco, es solo una de las docenas de iniciativas lideradas por hermanas para llevar agua potable a quienes carecen de ella. Pero la Hna. Judy Sinnwell, miembro del comité del proyecto, dice que la iniciativa ha tenido como objetivo tanto el cambio de las personas implicadas como el cambio de vida de los que reciben agua potable.

"Cuando nos propusimos hacer esto, pensábamos en lo que pasaría en el exterior al satisfacer una necesidad", explicó Sinnwell. "Pero lo que ocurrió en la congregación fue que nos afectó a todos. Cada miembro y colaborador podía hacer algo por este proyecto: podían rezar, hacer un donativo, pedir donaciones, participar en eventos. Todo el mundo tenía la oportunidad de participar, y eso cambió algo en nosotros".

Incluso cambió la actividad física de una hermana de 92 años.

Las Hnas. Rita Goedken (de pie) y Judy Sinnwell, ambas Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa, disfrutan con los aldeanos en el lugar donde se finalizó el primer Sister Water Project en Honduras en 2007. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Las Hnas. Rita Goedken (de pie) y Judy Sinnwell, ambas Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa, disfrutan con los aldeanos en el lugar donde se finalizó el primer Sister Water Project en Honduras en 2007. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

La Hna. Donalda Kehoe, franciscana de 91 años, asistió el año pasado a un torneo de bolos para recaudar fondos para el proyecto y se divirtió tanto que ahora juega a los bolos una vez al mes para mantenerse en forma.

"Ser espectador o participante en un torneo de bolos para recaudar fondos es un método gratificante de colecta de limosnas en el que todos salimos ganando", escribió Kehoe en respuesta a unas preguntas. "Es un acontecimiento que fomenta el compañerismo, la unión, la conversación y la generosidad, un método que me va como anillo al dedo".

Roche, recién jubilado tras trabajar en planificación estratégica para el sistema sanitario, empezó a colaborar hace un año. Había leído sobre el proyecto en el periódico local y había oído hablar de él varias veces en diversos actos comunitarios, así que cuando el comité del proyecto (compuesto por hermanas, asociados y voluntarios) necesitó ayuda con la planificación estratégica, se ofreció voluntario.

"Lo había leído", explicó. "Pero no me había dado cuenta de la enormidad del proyecto que habían emprendido". Ocho meses después, en la ladera de una montaña de Honduras, lo comprendió.

"[Los trabajadores hondureños] nos veían como algo cómico", comentó Roche. "Éramos torpes. Llevábamos botas con puntera de acero, crema solar, guantes... Ellos llevaban zapatillas de goma o deportivas, sin crema solar ni guantes, y trabajaban el triple que cualquiera de nosotros".

Los equipos locales están formados por hombres del pueblo. Cada uno de los tres barrios se turna para enviar un equipo a la montaña durante una semana para trabajar en el gasoducto. La tubería, de 32 kilómetros de longitud, es necesaria porque el terreno es demasiado rocoso para excavar pozos y los ríos no son aptos para beber y a menudo se secan. La tubería llevará agua desde un manantial de las montañas hasta los habitantes de la aldea.

"Siento que tengo que volver allí cuando esté terminado y beber esa agua", declaró Roche.

El Sister Water Project se puso en marcha oficialmente en 2006 según explicó la Hna. Rita Goedken, que formaba parte del equipo de liderazgo de las franciscanas de Dubuque cuando comenzó el proyecto y participó en el primer viaje a Honduras. La congregación quería satisfacer una necesidad real de los más pobres de entre los pobres y que el proyecto involucrara no solo a las hermanas, sino también a colaboradores, amigos y a la comunidad de Dubuque en general. El proyecto atrae ahora a voluntarios de todo el país.

"El agua potable y segura se convirtió en el tema en el que nos centraríamos", declaró Goedken. "Y elegimos dos países donde teníamos o seguimos teniendo hermanas: Tanzania y Honduras".

En noviembre de 2007, el proyecto envió su primer equipo al extranjero: 30 personas a la aldea de Positos, en Honduras. Dos hombres de Le Mars (Iowa), que habían trabajado antes en proyectos similares y sabían dónde conseguir suministros y con quién contactar, se reunieron allí con ellos para guiar el trabajo, según contó.

Los habitantes de Tanzania se alegran de la inauguración de un pozo de agua potable. El pozo fue financiado por el Sister Water Project de las Hermanas de San Francisco de Dubuque (Iowa) e instalado por Safe Water for Life and Dignity. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Los habitantes de Tanzania se alegran de la inauguración de un pozo de agua potable. El pozo fue financiado por el Sister Water Project de las Hermanas de San Francisco de Dubuque (Iowa) e instalado por Safe Water for Life and Dignity. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

"Al final de la semana, había un nuevo depósito de agua en la cima de la colina y una bomba en la base, y cuando el agua salía a borbotones, la gente se deshacía en cantos de alabanza", afirmó Goedken. "Solo necesitaban ayuda, suministros y dinero para hacerlo".

Aquel proyecto cambió la vida de todos los habitantes de la aldea. Pero también cambió a todos los miembros del equipo.

"Hablamos y hablamos de ello más adelante", comentó Goedken. "Los miembros del equipo estaban conmovidos por lo que habían visto, oído y experimentado".

Sinnwell aseguró que la comunidad habla a menudo de un 'corazón común' y que este proyecto ha ayudado a conseguirlo.

"Algo ocurre en el grupo, tanto con la reflexión compartida como con el trabajo", afirmó. "Es el tipo de construcción de puentes que esperamos que ocurra".

El objetivo inicial del Sister Water Project era recaudar 42 000 dólares para hacer un único viaje a Honduras. Pero en los seis primeros meses recaudaron 100 000 dólares.

"Iba a ser una sola vez", señaló Sinnwell. "Nos sorprendió a todos".

Gracias a donantes y socios, como la Congregación de la Humildad de María, las Hermanas del Espíritu Santo, Misiones Salvatorianas y el Club Rotario de Dubuque, han recaudado más de un millón de dólares. Han completado 20 proyectos en Honduras y terminado o restaurado más de 200 pozos en Tanzania.

Voluntarios del Sister Water Project instalan tuberías para completar un proyecto de agua de 30 kilómetros en la aldea hondureña de Mejocote, agosto de 2018. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa).

Voluntarios del Sister Water Project instalan tuberías para completar un proyecto de agua de 30 kilómetros en la aldea hondureña de Mejocote, agosto de 2018. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa).

"La valoración que tengo ahora (y no ha disminuido desde que he vuelto) sobre el agua, e incluso sobre los problemas del agua en mi propia comunidad, ha cambiado", explicó Roche. "Es algo que he intentado no dar por sentado".

Sinnwell señaló que es una reacción común.

"Ha cambiado la forma en que leo el periódico, lo que elijo leer en el periódico y cómo veo las noticias", explicó.

En Tanzania, el proyecto colaboró con la Sociedad del Divino Salvador de Milwaukee, conocida como los salvatorianos, que ya había desarrollado un canal para hacer llegar dinero a Tanzania. El dinero permite a una organización tanzana, Safe Water for Life and Dignity, instalar o reparar pozos. Los miembros del comité del proyecto han estado en Tanzania para ver el trabajo, pero no se necesitan equipos de trabajo según informó Goedken.

Sin un pozo adecuado, las aldeas dependen de mujeres y niñas que transportan agua no potable desde un río o la sacan de un pozo abierto, propenso a la contaminación.

Brian Gilligan, miembro del comité, habla en un vídeo del Sister Water Project sobre una visita a Tanzania en la que vio a una niña pequeña transportando agua para su familia. En un viaje de vuelta dos años después, la niña llevaba ropa de colegio; el pozo la liberó de esa tarea y le permitió ir a la escuela por primera vez, cambiando su vida de un segundo modo.

Ahora, mientras la congregación se prepara para su próxima asamblea capitular, el comité está llevando a cabo una planificación estratégica para el futuro, y así es como Roche empezó a participar.

"Ahora tenemos que plantearnos qué vamos a hacer por el futuro", explicó Sinnwell. "¿Es esto sostenible, qué tipo de estructuras dejamos? Nos hemos dado cuenta de que también tenemos que educar a la comunidad para que nuestras hermanas y colaboradores puedan tomar las mejores decisiones."

Pozo en Tanzania. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Pozo en Tanzania. (Foto: cortesía Hermanas de San Francisco de Dubuque, Iowa)

Después de leer

Solo o con un compañero reflexiona sobre estas cuestiones:

  1. ¿Cómo afecta la escasez de agua a la población mundial? Incluye tanto estadísticas como observaciones recogidas en el artículo.
     
  2. Describe cómo la gente está ayudando a solucionar los problemas de escasez de agua, incluyendo tanto la participación directa en los proyectos de las hermanas como las iniciativas de apoyo que se llevan a cabo entre bastidores.
     
  3. ¿Por qué crees que ayudar a la gente a conseguir agua limpia cambia la vida de los que ayudan?
Las Escrituras en primer plano

Una mujer se acercó una vez a un pozo en busca de agua y salió de allí convertida en una nueva persona.

«Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía. Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber". Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: 'Dame de beber', tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva". "Señor", le dijo ella, "no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? ¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?". Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna". "Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla"».

Juan 4, 6-15. Haz clic aquí para leer más sobre su encuentro en Juan 4, 1-42.

  1. ¿Qué descubrió la mujer a través de su encuentro con un desconocido en el pozo?
     
  2. ¿Qué aprendieron Art Roche y sus compañeros voluntarios mientras intentaban ayudar al pueblo hondureño? ¿Qué enseñanzas sacaste tú de su encuentro?
El llamado de la Iglesia

En Laudato Si', su encíclica de 2015 sobre el medio ambiente, el papa Francisco explica cómo el agua potable perjudica a las personas que viven en la pobreza. En ella escribe:

"El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable".

Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común [30]

  1. Todo el mundo necesita agua, no solo para sobrevivir, sino para llevar una vida plena y digna. ¿En qué perjudica la falta de agua a las personas que no tienen sed?
     
  2. ¿Es culpa nuestra que alguien a quien nunca hemos visto o conocido enferme o muera por carecer de agua potable? ¿Por qué sí o por qué no? ¿Qué le debes a una persona en esa situación?
Sinergia con las hermanas

Infórmate sobre la iniciativa Sister Water Project y el programa Water With Blessings y descubre cómo puedes participar en estos ministerios. Comenta con tu clase, tus profesores y los responsables del centro si pueden organizar un acto para recaudar fondos, invitar a un orador o apoyar estas iniciativas de otras maneras.

Actúa

La iniciativa The Water Project es una forma sencilla de solidarizarse con las personas que carecen de acceso a agua potable. El concepto es sencillo: durante dos semanas no bebas nada más que agua y luego dona el dinero que has ahorrado (al no comprar refrescos, bebidas deportivas, café y otras bebidas) a una organización como Sister Water Project de Water With Blessings, que trabaja para proporcionar agua potable limpia a personas de países en desarrollo.

Oración

Alabado seas, mi Señor, a través de la 'hermana agua',

que es muy útil y humilde y preciosa y casta.

Permítenos alabarte y complacerte, Dios bondadoso, apreciando cuán preciosa y útil es realmente nuestra agua.

Ayúdanos a mantener pura el agua con la que nos bendices y a no desperdiciar ni una gota.

Y ayúdanos a compartir este don con nuestros vecinos sedientos de ella en todo el mundo. Permítenos refrescarnos y renovarnos, no solo por el agua, sino por los dones que compartimos en nuestros encuentros con los demás.

Amén.

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