La lucha contra el racismo en Cincinnati

La Hna. Sally Duffy felicita a un estudiante de la escuela secundaria DePaul Cristo Rey por haber ganado una beca en 2016. (Foto: cortesía)

La Hna. Sally Duffy felicita a un estudiante de la escuela secundaria DePaul Cristo Rey por haber ganado una beca en 2016. (Foto: cortesía)

Antes de leer

Piensa en alguna ocasión en la que hayas sentido que la gente te discriminaba. Tal vez por tu raza, o quizás por algo más simple como tu edad o tu estatura.

  1. ¿La razón por la que la gente te maltrataba era algo que podías controlar?
  2. ¿Qué sentías al sentirte excluido? ¿Te dolía o te daba miedo?
A tener en cuenta durante la lectura
  1. ¿Cómo influye la raza en tu vida?
  2. ¿Qué sientes con respecto al racismo al leer este artículo?
  3. Imagina cómo se sentiría una persona de otra raza al leer este artículo.

La lucha contra las prácticas racistas cotidianas en Cincinnati

por Dawn Araujo-Hawkins

traducido por Purificación Rodríguez Campaña

15 de octubre de 2018

Nota de la editora: TEste es el segundo artículo de una serie especial dedicada a mostrar cómo las hermanas y otras personas trabajan para reparar las ciudades divididas por incidentes de racismo contra la población negra. Lea la primear historia.

En los 15 meses transcurridos desde que el exagente de policía Ray Tensing volvió a casa como hombre libre, las cosas en Cincinnati, Estados Unidos, han vuelto más o menos a la normalidad. No ha habido una avalancha de personas en duelo ni de voluntarios que hayan llegado a la ciudad para promover una movilización nacional. No ha habido una campaña centralizada y coordinada contra la brutalidad policial y, a diferencia de Ferguson (Misuri), la arquidiócesis local no ha colocado el racismo a la cabeza de su lista de preocupaciones sociales.

La última manifestación pública tuvo lugar en julio de 2017 cuando, tras dos juicios fallidos, el fiscal Joe Deters retiró su acusación de asesinato y homicidio voluntario contra Tensing.  El policía blanco de la Universidad de Cincinnati disparó mortalmente a Sam DuBose, un hombre negro desarmado, durante un control de tráfico cerca del campus en julio de 2015. Incluso cuando la Universidad de Cincinnati anunció a principios de este año que concedería a Tensing 344 000 dólares por salarios atrasados y honorarios legales, nadie salió a la calle.

Pero sería un error pensar que los activistas y promotores de la ciudad se han olvidado de DuBose o que no han estado activos.

Tal y como lo ve Nelson Pierce Jr., promotor comunitario y pastor de la iglesia Beloved Community, el hecho de que la situación ya no convoque multitudes de manifestantes era de esperar. La lucha por la liberación de los negros evoluciona constantemente, afirmó, y en Cincinnati ha evolucionado más allá de Tensing.

"Porque, al fin y al cabo, no se trataba realmente de Ray Tensing", señaló Pierce y precisó: "Se trataba de proteger a la gente negra y, en particular, a la gente negra que no se considera digna de protección, cuyos nombres no son famosos, cuyas reputaciones no son intachables, que no van a recibir una placa ni van a ser celebrados en la historia negra por nada, excepto por el hecho de haber sido asesinados por un agente de policía".

Desde la segunda anulación del juicio de Tensing, los defensores de la justicia social en Cincinnati han vuelto a centrarse en lo que la Hna. Sally Duffy, de las Hermanas de la Caridad de Cincinnati, denomina "el continuo".

Según Duffy, algunos tipos de racismo son muy llamativos y evidentes, como el asesinato de DuBose. Pero el continuo (es decir, las formas más ordinarias de racismo, como la desigualdad de acceso a la atención sanitaria, la educación y el empleo) incluye cuestiones que requieren una atención constante.

Y Cincinnati cuenta con decenas de iniciativas que abordan estas cuestiones.

Duffy, por ejemplo, forma parte de los comités del Ohio Justice & Policy Center (Centro de Justicia y Política de Ohio) y de la Greater Cincinnati Redevelopment Authority (Autoridad de Reurbanización del Área Metropolitana de Cincinnati). Es presidenta en funciones de la Child Poverty Collaborative de Cincinnati y copresidenta de Gen-H, una asociación sanitaria local. Fue embajadora de la tasa para los servicios infantiles del condado de Hamilton (Ohio) que los votantes aprobaron a finales de 2018.

Además de pastor y promotor, Pierce dirige Design Impact, una organización sin ánimo de lucro que ayuda a las comunidades marginadas a participar en la búsqueda de soluciones a las desigualdades sociales.

Desde 2016, el Centro Intercomunitario de Justicia y Paz, fundado por cinco comunidades de religiosas en 1985, organiza talleres interraciales sobre cómo "replantearse el racismo" por toda la ciudad. El propósito inicial era conseguir que las personas blancas ampliaran su concepción del racismo contra los negros, explicó la Hna. Andrea Koverman, de las Hermanas de la Caridad de Cincinnati y directora del programa de paz y no violencia del centro.

La Hna. Andrea Koverman en su despacho del Centro Intercomunitario de Justicia y Paz (Foto: GSR/Dawn Araujo-Hawkins)

La Hna. Andrea Koverman en su despacho del Centro Intercomunitario de Justicia y Paz (Foto: GSR/Dawn Araujo-Hawkins)

continuo: secuencia de factores relacionados que progresan gradualmente entre dos extremos

marginadas: que viven en los bordes de la sociedad, a menudo sin ningún poder ni importancia

institucionalizadas: que forman parte de las costumbres o prácticas habituales de una organización o cultura

sistemáticas: que siguen una metodología; que se realizan de acuerdo con un plan fijo

gentrificación: reformar los barrios para atraer a la clase media o a los ricos y desplazar a los residentes, a menudo de rentas más bajas.

Jericó: en el Antiguo Testamento, Josué dirigió a los israelitas marchando alrededor de la ciudad de Jericó todos los días. Sus murallas se derrumbaron al séptimo día de marcha.

de facto: la realidad de una situación que surge independientemente de lo que sea normal o legal

"Todo el mundo dice al principio: 'Yo no soy racista', sin comprender las prácticas institucionalizadas y sistemáticas en las que todos participamos, queramos o no", indicó Koverman y agregó: "Así que, hay que alejarse de la culpa blanca, ayudar a la gente a no estar a la defensiva sobre el privilegio blanco y entender que es una realidad y que eso nos da la responsabilidad [de acabar con el racismo]".

Unas 800 personas han asistido a los talleres del centro, muchas de ellas de forma constante. Además de ayudar a las personas (blancas y negras) a procesar sus sentimientos acerca de la muerte de DuBose, Koverman asegura que también ha visto cómo la gente cambiaba su forma de ver el mundo.

Actualmente, los talleres están llevando a cabo una investigación de varios años sobre la gentrificación. En la primera edición del año pasado se analizó el contexto histórico del proceso de gentrificación descontrolada que está afectando a los barrios negros de Cincinnati. Este año, guiados por los comentarios de los participantes negros que dijeron que querían menos palabras y más acción, los talleres se centran en enseñar a la gente cómo proteger sus barrios de los promotores inmobiliarios.

El Proyecto AMOS, una organización colaborativa basada en la fe, apoyó una iniciativa estatal que cambiaría retroactivamente los delitos no violentos de drogas a delitos menores, un intento de disminuir parte del daño que la conocida guerra contra las drogas ha causado en las comunidades negras. Los votantes de Ohio rechazaron la iniciativa en las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2018.

Elizabeth Hopkins, principal promotora del Proyecto AMOS, piensa que DuBose se habría beneficiado de las iniciativas para reducir los efectos de la guerra contra las drogas, una guerra que muchos reformadores de la justicia penal consideran que solo ha servido para garantizar que los barrios negros estén excesivamente vigilados y para poblar las cárceles con cuerpos negros.

Un mes después de su muerte, una investigación realizada por el Cincinnati Enquirer reveló que DuBose había sido citado o detenido 90 veces a lo largo de su vida, principalmente por infracciones de tráfico y delitos no violentos de drogas. Según Hopkins, para algunas personas el hecho de que hubiera vendido marihuana justificaba su muerte a manos de un agente de policía.

"Era como: 'Bueno, tenía antecedentes penales'", comentó Hopkins, tras recordar  las conversaciones que mantuvo con personas de la comunidad religiosa de Cincinnati. "Bueno, quizá si no se le hubiera vigilado excesivamente, no tendría unos antecedentes penales tan largos", apuntó.

Hopkins aún reacciona físicamente cuando habla de DuBose haciendo muecas y tensando los hombros. Era estudiante de la Universidad de Cincinnati cuando fue asesinado y su trabajo actual es el resultado de su exasperación por la respuesta inicial a su muerte de la universidad, que organizó una serie de mesas redondas. Estaba cansada de esos paneles y quería pasar a la acción.

Hopkins fue una de las principales promotoras de las primeras protestas de la ciudad, organizando lo que ella llamó una "marcha de Jericó". Durante el primer juicio de Tensing, en octubre de 2016, 400 personas, entre ellas Duffy, Pierce y Koverman, rezaron y marcharon alrededor del tribunal.

Pero en estos días de calma, a Hopkins le persigue el temor de que las protestas fueran demasiado pacíficas. Después de todo, un hombre recibió un disparo en la cabeza. Tal vez el hecho de que no expresaran su rabia impidió que su protesta se convirtiera en un movimiento nacional como el de Ferguson.

"Encendías la televisión y lo único que veías era a un grupo de locos creyentes marchando alrededor del juzgado rezando por las familias. En plural. Ambas partes", explicó Hopkins, quien seguidamente frunció sus labios.

"Sabemos que los disturbios son la voz de los que no son escuchados y de los oprimidos, y nosotros no tuvimos disturbios", expresó. "Ni siquiera hubo ventanas rotas. Nuestra marcha fue jodidamente pacífica", añadió.

Pierce, que pasó cuatro meses como promotor en Ferguson tras la muerte de Michael Brown (aseguró que aún podía sentir el gas lacrimógeno en los ojos cuando se enteró de lo de DuBose), cree que es una preocupación válida. Está convencido de que Ferguson se convirtió en una zona de guerra de facto que acaparó tanta atención nacional porque los manifestantes quemaron una gasolinera QuikTrip.

"Si no queman esa QuikTrip, el resto no ocurre", declaró. Pero, ¿qué habría significado ese tipo de cobertura nacional en Cincinnati? ¿Existiría hoy un movimiento más centralizado?

"No sé lo que habría significado", manifestó Pierce antes de hacer una larga pausa. "No sé lo que ha significado en Ferguson. A pesar de toda esa atención, Darren Wilson sigue en casa y Leslie McSpadden [la madre de Brown] sigue sin tener a Mike", dijo

Pierce afirmó que el debate público sobre la raza y la brutalidad policial en Estados Unidos le parece desalentador. Demasiado a menudo el resultado final consiste en decir a las comunidades negras que simplemente confíen en que "la policía lo hará mejor". Se pregunta si ese consejo es bueno en una situación de desequilibrio: la policía tiene todo el poder.

Aun así, confía en que las cosas mejoren para la población negra de Estados Unidos. Es una esperanza que califica de pesada e irracional, pero que se ve alentada por su fe en Dios y en sus milagros.

Hopkins también cree que el país necesita una intervención divina. Y considera que está llegando.

"Parece que las cosas están cambiando ahora mismo", declaró. "Hay algo en la atmósfera en la que, espiritualmente, algo está pasando. Dios está reuniendo a sus hijos porque algo está a punto de suceder, y tenemos que estar preparados para marcar el comienzo de lo nuevo", indicó.

Elizabeth Hopkins (segunda por la derecha) y miembros del Proyecto AMOS y de la Ohio Organizing Collaborative tras una campaña de recogida de firmas el 8 de mayo, día de las elecciones primarias. (Foto: cortesía)

Elizabeth Hopkins (segunda por la derecha) y miembros del Proyecto AMOS y de la Ohio Organizing Collaborative tras una campaña de recogida de firmas el 8 de mayo, día de las elecciones primarias. (Foto: cortesía)

Después de leer

Este artículo analiza distintas formas de trabajar por el cambio respecto al racismo.

  1. La Hna. Koverman afirma que si la gente es consciente de las prácticas injustas de nuestra sociedad que perjudican a las personas de determinadas razas, puede empezar a asumir la responsabilidad de cambiarlas. ¿Cuáles son algunas prácticas racistas que has leído en este artículo u observado personalmente?
  2. ¿Cómo están trabajando las hermanas y otras personas mencionadas en este artículo para frenar prácticas como la gentrificación y el exceso de vigilancia policial?
  3. ¿Crees que los organizadores de Cincinnati habrían sido más eficaces con una protesta más indignada y menos pacífica? ¿Por qué sí o por qué no?
  4. Cuestiones como la sanidad, la educación y el empleo no captan la atención de los medios de comunicación como lo hacen los disturbios. ¿Por qué los líderes de Cincinnati adoptan un enfoque más prolongado y difícil para cambiar la sociedad?
Las Escrituras en primer plano

Un experto en la ley puso una vez a Jesús en un aprieto con una pregunta: "¿Cuál es el mandamiento más importante?". Jesús respondió lo siguiente:

"Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Mateo 22, 37-39

A menudo, Jesús da respuestas que suscitan más preguntas:

  1. ¿Cómo defines "prójimo": alguien que vive cerca de ti o cualquier persona que viva en el mundo?
  2. ¿Puedes imaginarte amándote a ti mismo como Dios te ama? Si es así, ¿puedes imaginarte amando a tu prójimo como Dios lo ama?
  3. ¿Qué dones necesitas para ampliar tu concepto de "prójimo" y profundizar en tu capacidad de amar?
La invitación de la Iglesia

En una reciente carta pastoral, los obispos de Estados Unidos hablan del racismo en la sociedad, en América e incluso en la Iglesia:

Las raíces del racismo se han hundido profundamente en el suelo de nuestra sociedad. El racismo solo puede desaparecer si luchamos contra las políticas y las barreras institucionales que perpetúan y preservan la desigualdad (económica y social) que todavía vemos a nuestro alrededor. Con renovado vigor, hacemos un llamamiento a los miembros del Cuerpo de Cristo para que se unan a otros en la defensa y promoción de políticas a todos los niveles que combatan el racismo y sus efectos en nuestras instituciones civiles y sociales.

Open Wide Our Hearts: The Enduring Call to Love [Abrir nuestros corazones: la perdurable llamada al amor], por la Conferencia Episcopal Católica de Estados Unidos, 2018.

  1. Todos los equipos, clubes y grupos de amigos tienen normas (algunas de ellas no escritas) que ponen trabas o excluyen a determinados tipos de personas. Piensa en los grupos de los que formas parte. ¿Alguno de ellos tiene normas que crean barreras injustas?
  2. Aprende más sobre Open Wide Our Hearts en este vídeo, que recoge cinco puntos clave sobre la injusticia racial. Fue producido por la Catholic Mobilizing Network, que trabaja para acabar con la pena de muerte y promover la justicia reparadora. Los estudios demuestran que en Estados Unidos las personas negras y otras minorías son condenadas a muerte de forma desproporcionada.
Sinergia con las hermanas

El racismo es una de las principales preocupaciones de las Hermanas de la Caridad de Cincinnati. La sección sobre racismo de su página web ofrece ideas para eliminarlo, entre ellas "explorar lo desconocido".  Eso significa hacer cosas que te pongan en una posición en la que eres minoría. Por ejemplo, los cristianos pueden asistir a servicios religiosos en una mezquita o una sinagoga, o los alumnos de un colegio de las afueras exclusivamente para blancos pueden visitar un colegio multicultural de una ciudad.

  1. Piensa en una experiencia que te sacaría de tu zona de confort con respecto al tema racial. ¿Cuál podría ser y cómo podría cambiar tu perspectiva sobre las cuestiones raciales?
  2. Trabaja con tus padres, amigos o líderes de tu escuela o iglesia para hacer realidad esa experiencia.
Actúa

Para responder honestamente al racismo que nos rodea, es útil explorar dónde puede estar dentro de nosotros.

  1. Piensa en la última vez que escuchaste un comentario o una broma racista. ¿Cómo te sentiste? ¿Te reíste, protestaste o simplemente no dijiste nada? Ensaya lo que podrías decir la próxima vez que alguien te haga un comentario racista inapropiado.
  2. Examina los estereotipos o prejuicios que puedas tener sobre las personas de otras razas. ¿Tienes prejuicios sobre las personas de otras razas: cosas que les gustan o que no les gustan, cosas que se les dan bien o que se les dan mal? Averigua si tus ideas son ciertas y cómo afectan a tu forma de relacionarte con los demás.
  3. Infórmate sobre los grupos de tu comunidad que luchan contra el racismo y la discriminación. Participa en un grupo de debate o en un acto público. No tienes que decir ni una palabra ni ser un experto. A veces, basta con presentarse para empezar.
Oración

Dios, Padre de todos los pueblos, ayúdanos a amar mejor y a compartir nuestros dones con todos nuestros hermanos y hermanas.

Danos la sabiduría de mirar más allá de los colores, las fronteras y otras falsas barreras, y de construir puentes hacia la paz y la comprensión.

Ayúdanos a amar como tú amas.

Amén.

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