Las hermanas ayudan a los emigrantes nigerianos traumatizados por la trata

La Hna. Bibiana Emenaha, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, habla a los alumnos en febrero en una escuela rural de Edo sobre los peligros de la trata de personas. (Foto: cortesía del Comité para el Apoyo a la Dignidad de la Mujer).

La Hna. Bibiana Emenaha, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, habla a los alumnos en febrero en una escuela rural de Edo sobre los peligros de la trata de personas. (Foto: cortesía del Comité para el Apoyo a la Dignidad de la Mujer).

Antes de leer

Es difícil y doloroso imaginar lo que sufren las víctimas de la trata. Se les engaña o se les obliga a permanecer cautivas, y luego se les amenaza con hacerles daño si intentan escapar. Pasan años o décadas de sus vidas siendo explotadas, tratadas no como seres humanos sino como mercancías.

A quienes escapan de la trata e intentan rehacer su vida les esperan más dificultades. A solas o con un compañero, comenta:

1. ¿Cuándo se ha visto interrumpida tu vida o la vida de un ser querido por una enfermedad o un contratiempo?

2. ¿Qué actividades o personas echaste o echaron más de menos?

3. ¿Cómo volviste o volvieron a la normalidad? ¿Quién te ayudó en ese proceso y cómo?

Ten en cuenta mientras lees

Haz un esfuerzo para conectar con la protagonista de este relato. Piensa lo impensable. Calcula el precio de su libertad. Ten en cuenta el daño oculto a causa de su esclavitud: lo que ha afectado a su dignidad, a sus amistades y a su confianza en la gente.

Las hermanas apoyan a los emigrantes nigerianos traumatizados por el tráfico de personas

por Patrick Egwu
traducido por Carmen Notario

30 de mayo de 2019 

Benin City, Nigeria

Gloria Omoresewua era solo una adolescente en 2003, cuando una mujer nigeriana la llevó a España y fue obligada a prostituirse. Omoresewua llegó a un acuerdo con la mujer, que le había prometido una vida mejor en Europa: Omoresewua debía pagarle 45000 euros (50200 dólares. en ese entonces) para conseguir su libertad.

Por cada hombre con el que se acostaba durante 30 minutos, Omoresewua ganaba 20 euros. Cada mes enviaba entre 500 y 1.000 euros a su familia en Nigeria.

Tras pagar unos 30000 euros a la mujer, Omoresewua se cansó de la prostitución y decidió dejarla. La mujer la amenazó con que, si no le pagaba la totalidad de la deuda, sería arrestada.

"No tenía trabajo y dormía en la calle", cuenta Omoresewua, que ahora tiene 33 años. "Estaba cansada y quería volver a casa".

"Mi padre dijo que debía volver, pero mi madre no estuvo de acuerdo cuando le dije que quería volver. Mis hermanos decían lo mismo que ella. Decidí volver cuando una ONG de España me pagó el vuelo", relata.

Desde 2015, cuando Omoresewua regresó a Nigeria,  hermanas de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl la han ayudado a integrarse de nuevo en la sociedad. Ellas y hermanas de otras congregaciones en Nigeria luchan contra la trata de personas a través de la promoción y la sensibilización. Disuaden a niñas y mujeres jóvenes como Omoresewua de tomar la peligrosa ruta a través del mar Mediterráneo hacia Europa, donde pueden ser víctimas de la trata con fines de prostitución o esclavitud. 

Desde 2017, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de las Naciones Unidas ha devuelto a casa a más de 10000 nigerianos que no pudieron llegar a Europa tras estar en países como Libia, Mali y Níger. Según un informe de 2017 de la organización, de los más de 181000 migrantes que viajaron por mar desde Libia a Italia en 2016, más de 37000 eran nigerianos. De los nigerianos, 11009 eran mujeres y 3040 niños no acompañados. Es probable que el 80 % de esas mujeres y niñas sean víctimas de explotación sexual, según la OIM.

Gloria Omoresewua fue llevada a España en 2003 para ejercer la prostitución. En 2015, lo dejó y decidió regresar a su país. (Foto: Patrick Egwu)

Gloria Omoresewua fue llevada a España en 2003 para ejercer la prostitución. En 2015, lo dejó y decidió regresar a su país. (Foto: Patrick Egwu)

ONG: organización no gubernamental. Oorganización sin ánimo de lucro que opera con independencia de cualquier Gobierno, normalmente para abordar una cuestión social o política.

psicosocial: relaciona las condiciones sociales con la salud mental.

Desde 2015, la Hna. Bibiana Emenaha, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, es la coordinadora del Comité de Apoyo a la Dignidad de la Mujer (Cosudow), donde dirige la defensa y las campañas de lucha contra la trata de seres humanos en Nigeria.

Fundado en 1999 por la Conferencia Nigeriana de Religiosas, el comité colabora con otras organizaciones de lucha contra la trata, como la Agencia Nacional para la Prohibición de la Trata de Personas y la organización de migración de la ONU. Seis organizaciones no gubernamentales locales se han unido también a Cosudow en la lucha contra la trata.

Con sede en la ciudad de Benin (estado de Edo, Nigeria) —una zona del centro-sur del país conocida por sus altos índices de trata de personas—, Cosudow pone en marcha proyectos y programas de adquisición de habilidades que ayudan a reintegrar a los nigerianos que regresan a sus hogares desde Libia, Mali y países europeos.

En 2007, la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos donó un edificio a Cosudow para ayudar a reasentar a emigrantes que han regresado. El edificio es el único refugio temporal gestionado por una organización católica en Nigeria para esta población.

"Hacemos que se sientan como en casa y los acogemos como miembros de nuestra familia", explica Emenaha. "Vamos a los aeropuertos a recogerlos cuando la OIM los trae de vuelta. Cuando llegan a Lagos, se quedan dos días en una casa que nos ha cedido la congregación de Nuestras Señora de los Apóstoles. Después de dos días, vuelven aquí, y este no es un lugar permanente".

Emenaha y otras dos hermanas de la congregación —la Hna. Margaret Ogbuja y la Hna. Stella Agbawa— ofrecen asesoramiento profesional a las personas repatriadas y visitan escuelas para concienciar sobre los peligros de la trata.

"Lo primero que hacemos es darles una semana para que duerman y descansen. Después, empezamos a escuchar sus historias y a asesorarles, tanto religiosa como psicológicamente", explica. "Les proporcionamos algún tipo de educación, porque la mayoría ni siquiera sabe escribir su nombre. Y visitamos a sus familias a través del rastreo familiar y los reconciliamos, especialmente a los que volvieron cuando sus familias no querían que volvieran o a los que se fueron sin avisar a sus familiares".

La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU y otras organizaciones sin ánimo de lucro que luchan contra la trata de seres humanos, como Slaves No MoreSolidarity with Women in distress, la Unión Italiana de Superioras Mayores y Cáritas, proporcionan ayuda económica a los emigrantes que regresaron para que pongan en marcha un negocio después de que las hermanas las hayan formado. Congregaciones como las Hijas de la Caridad de Turín ofrecen becas a las que optan por volver a estudiar. Desde la creación de Cosudow, más de 400 víctimas de la trata han sido rehabilitadas, reintegradas y apoyadas con fondos para poner en marcha sus propios negocios.

Cuando Omoresewua regresó, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl la formaron en peluquería durante un año y medio. Al terminar su formación en 2016, las hermanas le proporcionaron algo de dinero y pusieron en marcha una peluquería para ella.

"Hacemos prevención, protección, evaluación y seguimiento para saber cómo lo están afrontando", explica Emenaha. "En Navidad, las reunimos para pasar un rato divertido".

De izquierda a derecha: Hna. Stella Agbawa, Hna. Margaret Ogbuja y Hna. Bibiana Emenaha, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Las otras dos hermanas ayudan a Emenaha en la lucha de Cosudow contra la trata en Nigeria. (Foto: Patrick Egwu)

De izquierda a derecha: Hna. Stella Agbawa, Hna. Margaret Ogbuja y Hna. Bibiana Emenaha, de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Las otras dos hermanas ayudan a Emenaha en la lucha de Cosudow contra la trata en Nigeria. (Foto: Patrick Egwu)

La Hna. Florence Nwaonuma, de las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, dirige Fullness of Life Counseling and Development Initiative, una organización de lucha contra la trata en Benin City que rehabilita a los emigrantes que regresaron y les ofrece programas de capacitación para que puedan ganarse la vida.

La congregación de Nwaonuma también lleva a cabo proyectos que proporcionan a las familias conocimientos empresariales y dinero para ayudarles a crear pequeños negocios. Las hermanas dicen que esto saca a las familias de la pobreza y evita que sus miembros sean víctimas de la trata o atraídos por oportunidades económicas en el extranjero.

"Nos dimos cuenta de que muchos de los problemas proceden de las familias, porque si estas están bien gestionadas y se mantienen unidas, repercutirá  invariablemente en la sociedad", afirma Nwaonuma. "Tenemos preferencia por las viudas, porque algunas de ellas proceden de familias pobres, y por eso vemos que sus hijos son vulnerables al tráfico. Quieren viajar al extranjero para ayudar a sus familias".

Nwaonuma y otras Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús también ofrecen apoyo psicosocial y asesoramiento a los emigrantes que han regresado para aliviarles del trauma sufrido. Cuando se enfrentan a casos difíciles, derivan a las personas a un psiquiatra que les presta servicios especiales y les recomienda medicación para estabilizarlos emocionalmente.

"Controlamos su recuperación y nos aseguramos de que están bien antes de traerlos de vuelta", afirmó Nwaonuma.

Pueden tener éxito aquí en Nigeria

Cada año, el 30 de julio, Día Mundial contra la Trata de Personas, la hermana Gloria Ozuluoke, de las Hermanas  de la Caridad, organiza programas de sensibilización sobre la trata de seres humanos en toda Nigeria.

"Como congregación, nuestra misión es el servicio a los pobres, y sabemos que la pobreza contribuye enormemente a la trata de niñas y mujeres fuera de Nigeria", dijo Ozuluoke. "Estas personas proceden en su mayoría de las zonas rurales. Intentamos cambiarles la mentalidad para que sepan que pueden tener éxito aquí en Nigeria sin viajar al extranjero".

En un centro de su congregación en Lagos, al suroeste de Nigeria, organizan sesiones de  formación para emigrantes que han regresado en oficios como restauración, sastrería, moda y diseño. Algunos de ellos se inscriben en el National Business and Technical Examinations Board para recibir formación empresarial práctica con expertos y obtener certificados.

Las Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús de Nwaonuma también trabajan para prevenir la trata mediante campañas de sensibilización.

"Vamos de parroquia en parroquia, de comunidad en comunidad y de escuela en escuela y visitamos a los líderes comunitarios para informarles de los peligros de la trata", explica.

El trabajo de las hermanas está surtiendo efecto. En 2017, el Gobierno aprobó una ley contra la trata que castiga a los traficantes con penas de prisión y la venta de sus propiedades, y el dinero va a parar al Gobierno federal.

"En la actualidad, tenemos unos 23 casos en los tribunales a la espera de que se procese a los delincuentes", explica Nwaonuma, que formó parte del comité que trabajó en el borrador de la ley.

Para que el refugio tenga un aspecto nuevo y cómodo para los nigerianos que regresan, las hermanas invitaron recientemente a pintores para que repintaran el edificio. (Foto: Patrick Egwu)

Para que el refugio tenga un aspecto nuevo y cómodo para los nigerianos que regresan, las hermanas invitaron recientemente a pintores para que repintaran el edificio. (Foto: Patrick Egwu)

A pesar de los progresos, las hermanas se enfrentan a algunos retos, especialmente la falta de dinero para sus proyectos. Emenaha dijo que su congregación está haciendo preparativos para matricular a los hijos de los retornados en las escuelas en septiembre. La falta de fondos podría afectar a sus planes, añadió.

"Somos la única ONG con un refugio en Nigeria, y gestionar un refugio no es fácil", dijo Emenaha. "Se necesita dinero, y tenemos que pagar el sueldo de 10 personas que trabajan aquí".

Igualmente,  Nwaonuma afirmó:  "La reinserción económica de las familias y las víctimas que han regresado requiere dinero. Los casos que no podemos atender, los derivamos a especialistas que nos cobran unos 50000 nairas [139 dólares], y nosotros pagamos las facturas. No en todos los casos tenemos dinero para pagar".

Ozuluoke afirmó que el desarrollo espiritual de los jóvenes del país es deficiente.

"Oyen muchas cosas a través de los medios de comunicación y de la interacción en grupo, y se dejan adoctrinar", dijo. "Con esto, muchos de ellos caen presa del tráfico de personas. Tenemos que hacer más en este sentido".

Todas las semanas, Omorosewua visita el centro de acogida Cosudow, donde pasa tiempo con otras víctimas que han vuelto. Para ella, viajar a Europa fue una experiencia amarga.

"Todavía siento el trauma de mi experiencia en España. A veces vengo aquí para hablar con otras chicas como yo y aconsejarlas contra los traficantes para que no vuelvan a ser víctimas", explica.

Este edificio sirve de refugio temporal a los emigrantes que han regresado, antes de su reintegración en la sociedad. El edificio fue donado por la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos de Italia en 2007. (Foto: Patrick Egwu)

Este edificio sirve de refugio temporal a los emigrantes que han regresado, antes de su reintegración en la sociedad. El edificio fue donado por la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos de Italia en 2007. (Foto: Patrick Egwu)

Después de leer

Por tu cuenta o con un compañero, comenta:

1.¿Por qué crees que la madre y los hermanos de Gloria Omoresewua no querían que regresara?

2. ¿Cuáles son los mayores retos para las personas que escapan de la trata? ¿Cómo ayudan las hermanas?

3. ¿Qué hacen los supervivientes y las hermanas para evitar que la gente caiga presa de los traficantes?

Las Escrituras en primer plano

Una mujer fue a buscar agua a un pozo hacia el mediodía. Probablemente eligió ese caluroso momento del día para evitar el juicio de la gente que se burlaba de sus costumbres. Encontró a Jesús en el pozo, y él cambió su vida.

“La mujer dejó su cántaro de agua, fue a la ciudad y dijo a la gente: "Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿Podría ser el Mesías?  Salieron del pueblo y se acercaron a él".

Juan 4, 28-30. Lee sobre su encuentro en Juan 4, 4-42.

Solo o con un compañero, reflexiona sobre las siguientes ideas y preguntas:

1. La vergüenza destruye  las relaciones. Las personas pueden ser cautivas de su pasado. Los supervivientes de la trata, como Gloria Omoresewua, no eligieron la condición en la que viven. Aun así, a menudo son rechazadas o heridas por personas que podrían ayudarles. ¿Qué te imaginas que diría Jesús para abrir el corazón de la gente a la difícil situación de los repatriados?

2. La mujer dejó el  pozo y acercó a la gente a Jesús. ¿Qué podría aprender Gloria de su experiencia para acercar a otros a Dios?

La llamada de la Iglesia

Los católicos trabajan para asegurarse de que los emigrantes que regresaron no sigan sufriendo por las cosas degradantes que se vieron obligados a hacer. Los esfuerzos de reintegración les dan  la oportunidad de vivir vidas de acuerdo con los derechos humanos y su dignidad. El papa Francisco se dirigió así a un grupo contra la trata de seres humanos:

"La Iglesia se compromete a sensibilizar sobre la creciente necesidad de apoyar a las víctimas de estos delitos, acompañándolas en un camino de reinserción en la sociedad y de recuperación de su dignidad humana. La Iglesia agradece todo esfuerzo realizado para llevar el bálsamo de la misericordia de Dios a los que sufren, ya que esto también representa un paso esencial en la curación y renovación de la sociedad en su conjunto".

Papa Francisco, discurso al 'Grupo de Santa Marta', 9 de febrero de 2018.

  1. ¿Cómo hiere la trata de seres humanos a personas sin relación aparente con ella?
     
  2. Respetando la dignidad de los supervivientes, ¿por qué es importante difundir los esfuerzos de prevención y reinserción de la trata?
Sinergia con las hermanas

Desde hace 30 años, el Comité de Apoyo a la Dignidad de la Mujer trabaja en Nigeria para prevenir la trata de seres humanos y apoyar a sus supervivientes. Las Hermanas Católicas de Estados Unidos contra la Trata de Seres Humanos se unen a Cosudow en este esfuerzo global. Visite sus sitios web para descubrir más sobre su trabajo y cómo puede apoyarlo. Ambas organizaciones forman parte de Talitha Kum, una red de más de 2000 hermanas en  77 países que han dedicado su vida a prevenir la trata de seres humanos y apoyar a sus supervivientes. Más información aquí

Actúa
  1.  Polaris es uno de los principales defensores de las víctimas y supervivientes de la trata de personas. Lleva esa lucha a los legisladores que pueden exigir responsabilidades a los traficantes de personas. Descubre más sobre sus esfuerzos actuales en el Congreso [de Estados Unidos] y firma una petición que puede ayudar a prevenir la trata.
     
  2. Denuncia cualquier sospecha de trata de personas llamando al 1-888-373-7888 o enviando un mensaje de texto con la palabra "ayuda" a BeFree (233733). 
Oración

Dios amor,

Acompaña a las víctimas de la trata de seres humanos en su soledad, miedo y desesperación.

Haz que en todo el mundo mantengamos los ojos y los brazos bien abiertos, buscando a las víctimas, abrazándolas y ayudándoles para que puedan tener  una vida mejor.

Amén.

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