Las hermanas promueven la agricultura ecológica en Vietnam

La gente compra verduras ecológicas frente al convento de la Congregación María Reina de la Paz en la ciudad de Buon Ma Thuot. (Foto: Joachim Pham)

La gente compra verduras ecológicas frente al convento de la Congregación María Reina de la Paz en la ciudad de Buon Ma Thuot. (Foto: Joachim Pham)

Antes de leer

Solo o con un compañero reflexiona sobre estas cuestiones:

  • ¿Qué comiste ayer?
  • ¿Qué aspectos tienes en cuenta a la hora de decidir qué vas a comer?
  • ¿Cómo se llaman cuatro de las personas que hacen llegar la comida a tu mesa?
A tener en cuenta durante la lectura

Para muchos de nosotros, la comida es simplemente algo que consumimos para cargar las pilas en nuestros ajetreados días. No prestamos demasiada atención a cómo se cultivan ni a lo buenos que son esos alimentos para nosotros en comparación con otras opciones. El coste y el sabor suelen tener prioridad sobre el valor nutritivo de un alimento o su impacto en el medio ambiente.

Un número cada vez mayor de agricultores en Vietnam está cambiando, con la ayuda de congregaciones de hermanas, la forma en que se cultivan los alimentos. Mientras lees, piensa en lo que comes cada día y en los esfuerzos que han hecho los agricultores y otras personas para que lleguen hasta ti.

Los agricultores se benefician de la agricultura ecológica puesta en marcha por las hermanas

por Joachim Pham

traducido por Purificación Rodríguez

8 de abril de 2019  

Hue, Vietnam

Mary Tran Thi Thu se dedica todos los días a regar, desherbar, escardar y abonar las huertas de su granja de 2500 metros cuadrados.

Thu, que tiene 52 años, utiliza trampas para matar insectos y mariposas y atrapa orugas a mano para evitar que se alimenten de los cultivos.

Fabrica abonos orgánicos mezclando excrementos de cerdo con hojas secas, rastrojos de arroz, cáscaras y cal antes de compostarlos.

Asegura que vende a diario unos 100 kilos de espinacas malabar, tirabeques, quingombó, amarantocentellahouttuynia, calabazas, boniatos y setas a la población local y a guarderías. Sus verduras cuestan entre 6000 y 12 000 dong (25-50 centavos de dólar) el kilo.

amaranto: planta cultivada por sus hojas y semillas en forma de grano.

centella: planta cuyas hojas se utilizan en ensaladas o como hierbas medicinales.

houttuynia: planta herbácea cuyas hojas pueden cocinarse o comerse crudas.

"Estamos contentos de haber devuelto los 25 millones de dong (1100 dólares) que nos prestó el banco para construir nuestra casa en el pasado", señaló Thu.

"Como católicos, cultivamos productos ecológicos frescos para el bien común y no para intereses privados", explicó y añadió que tenían que trabajar más que otros agricultores de la zona que utilizan productos químicos para cultivar hortalizas destinadas a clientes minoristas.

También se dedica a la cría de aves de corral y cerdos, a los que alimenta con arroz, yuca en polvo (similar a la tapioca), verduras y trozos de tronco de plátano. Vende una docena de cerdos al año.

Thu es una de los 40 agricultores que se encargan de proveer de verduras limpias a las guarderías locales. Proceden de la parroquia de Thanh Trung, en el distrito de Quang Dien, provincia de Thua Thien Hue. 

La Hna Mary Elizabeth Duong Thu Huong, perteneciente a la congregación de las Hijas de Nuestra Señora de la Visitación y fundadora del grupo en 2015, afirmó que el objetivo de estos agricultores es cultivar verduras, raíces, judías y frutas sin utilizar insecticidas ni productos químicos para proteger el medio ambiente de la contaminación por pesticidas y cuidar de la salud de las personas.

Huong explicó que les enseña a fabricar abonos naturales, atrapar insectos y elegir verduras adecuadas para el clima y los suelos de la zona.

Vietnam utiliza cada año 100 000 toneladas de herbicidas y pesticidas para la agricultura, según informó el pasado mayo el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural Nguyen Xuan Cuong. Los agricultores abusan de forma descontrolada de pesticidas y herbicidas, creando un desequilibrio en la ecología y envenenando las fuentes de agua y los suelos.

Mary Tran Thi Thu deshierba los lechos de espinacas malabar en su granja del distrito de Phu Loc, en la provincia vietnamita de Thua Thien Hue. (Foto: Joachim Pham)

Mary Tran Thi Thu deshierba los lechos de espinacas malabar en su granja del distrito de Phu Loc, en la provincia vietnamita de Thua Thien Hue. (Foto: Joachim Pham)

En 2018, Vietnam registró 164 670 casos nuevos de cáncer y 114 870 muertes por cáncer, según la base de datos Globocan de defunciones por cáncer en el mundo. Uno de los principales causantes de cáncer son los alimentos contaminados por el uso excesivo de sustancias químicas.

La Hna. Marie Nguyen Thi Hiep, de la congregación de las Hijas de María Inmaculada del convento de Phuong Tay, contó que su congregación también ayuda a las mujeres que viven en lugares afectados por el cambio climático a cultivar hortalizas en bidones de plástico o espuma. 

"También pedimos a los donantes que ofrezcan una ayuda a 20 familias locales de 5 millones de dong [215 dólares] a cada una para que críen aves de corral y ganado y cultiven hortalizas", explicó.

La Hna. Mary Tran Thi Hien, de la congregación Hijas de María Inmaculada y que en 2014 reunió a 26 agricultores para cultivar verduras limpias en la parroquia de Xuan Thien, cuenta que al principio les animó a seguir los métodos tradicionales de la agricultura ecológica dándoles a cada familia semillas de hortalizas y dos lechones.

Una granjera católica cría dos cerdos que le regalaron unas hermanas para hacer abono natural para su granja en la parroquia de Xuan Thien, en el distrito de Phu Vang de la provincia de Thua Thien Hue. (Foto: Joachim Pham)

Una granjera católica cría dos cerdos que le regalaron unas hermanas para hacer abono natural para su granja en la parroquia de Xuan Thien, en el distrito de Phu Vang de la provincia de Thua Thien Hue. (Foto: Joachim Pham)

Hien aseguró que los agricultores locales se ganan la vida a duras penas, por lo que, cuando tienen malas cosechas, se endeudan. Por ello, abandonan sus casas y granjas e intentan sobrevivir recogiendo objetos usados y trabajando en la construcción.

"Muchas personas mejoran su vida gracias a los productos ecológicos que a los consumidores les encanta comprar", señaló. Proporcionan productos de agricultura ecológica, aves de corral y carne de cerdo a los viveros católicos y a la población local.

"Una vez que la gente tome conciencia acerca de la fabricación de productos agrícolas limpios, tomará conciencia de su responsabilidad en la protección de la salud de la comunidad", afirmó Hien.

Según ella, muchas personas abusan de los productos químicos y los pesticidas porque no están informadas de los efectos nocivos de dichos productos en la salud humana y el medio ambiente y se centran en obtener beneficios inmediatos.

Las Hijas de María Inmaculada, también conocidas como Hermanas Marianistas, han formado a 17 parroquias en el cultivo de verduras ecológicas, la conservación de alimentos, el suministro de agua potable y la prevención de enfermedades causadas por el cambio climático.

Hien relata que las hermanas de las zonas rurales cultivan verduras limpias en los recintos de los conventos para sus propias necesidades, mientras que las comunidades religiosas de las ciudades no tienen espacio suficiente para hacerlo.

Las Hijas de María Inmaculada enseñan a plantar verduras en marcos en una granja del distrito de Huong Thuy. (Foto: Peter Nguyen)

Las Hijas de María Inmaculada enseñan a plantar verduras en marcos en una granja del distrito de Huong Thuy. (Foto: Peter Nguyen)

La Hna. Mary Nguyen Thi Thuan, de la Congregación María Reina de la Paz, con sede en la ciudad de Buon Ma Thuot (provincia de Dak Lak), afirma que las hermanas cultivan hortalizas en las granjas de los alrededores de sus conventos para proveerse de alimentos y venden al menos 100 kilos de hortalizas al día a tiendas y a la población local.

Thuan añade que también suministran verduras limpias a un negocio de la ciudad de Ho Chi Minh.

"Algunos agricultores locales visitan nuestras granjas, aprenden cómo hacer agricultura ecológica y aplican métodos ecológicos a sus propias granjas", comentó. "La gente está interesada en los métodos de agricultura ecológica".

James Dang Thanh Hoa, de la parroquia de Xuan Thien, declaró que cultiva verduras ecológicas para salvaguardar la salud de su familia y de los demás.

Hoa asegura que cosecha 150 kilos de verduras al día y no tiene suficiente producción para suministrar a las tiendas, mercados o centros comerciales locales, que requieren cantidades mucho mayores.

"Estamos contentos de que cada vez venga más gente de otros lugares a comprar nuestros productos frescos", señaló.

Después de leer

Reflexiona sobre lo siguiente:

  • ¿Preferirías coger orugas con las manos desnudas, mezclar heces de cerdo en el abono o arrancar malas hierbas bajo el sol abrasador?
  • ¿Qué importancia tiene que los alimentos se cultiven con insecticidas, herbicidas y fertilizantes químicos? ¿Qué beneficios aportan esos productos químicos?
  • Si Dios bendijo a los seres humanos con la sabiduría necesaria para desarrollar productos químicos que permiten obtener cosechas más abundantes con menos esfuerzo, ¿qué hay de malo en utilizarlos?
Las Escrituras en primer plano

En el primer relato de la creación que aparece en la Biblia, Dios crea al ser humano y le confiere muchas responsabilidades:

"Y los bendijo, diciéndoles: "Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra". Y continuó diciendo: "Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento. Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde". Y así sucedió. Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno".

Génesis 1, 28-31

  1. Dios dio a los seres humanos el dominio sobre todas las criaturas y les dijo que sometieran la tierra. ¿Qué significan para ti "dominar" y "someter"?
     
  2. ¿Son ofensivas para Dios las decisiones de los seres humanos que amenazan o destruyen otras creaciones de Dios, o está Dios de acuerdo con ellas porque nos puso al mando?
     
  3. ¿De qué manera somos responsables ante los demás seres humanos? ¿Cómo pueden afectar a otras personas nuestras decisiones alimentarias?
La llamada de la Iglesia

En su encíclica sobre el cuidado del medio ambiente, el papa Francisco reconoce la amenaza que muchos productos químicos y contaminantes suponen para los seres humanos. En ella escribe:

"Existen formas de contaminación que afectan cotidianamente a las personas. La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras. Se enferman, por ejemplo, a causa de la inhalación de elevados niveles de humo que procede de los combustibles que utilizan para cocinar o para calentarse. A ello se suma la contaminación que afecta a todos, debida al transporte, al humo de la industria, a los depósitos de sustancias que contribuyen a la acidificación del suelo y del agua, a los fertilizantes, insecticidas, fungicidas, controladores de malezas y agrotóxicos en general. La tecnología que, ligada a las finanzas, pretende ser la única solución de los problemas, de hecho suele ser incapaz de ver el misterio de las múltiples relaciones que existen entre las cosas, y por eso a veces resuelve un problema creando otros".

De: Laudato Si': Sobre el cuidado de la casa común" [20]

  1. El papa Francisco hace hincapié en las soluciones humanas a los problemas humanos. ¿Qué puede salir mal si confiamos únicamente en la tecnología y la ciencia para resolver nuestros problemas?
     
  2. ¿Qué tipo de elecciones y sacrificios deben hacer las personas para reducir su dependencia de los productos químicos y otros contaminantes?
Sinergia con las hermanas

Algunas plantas mencionadas en este artículo, como el amaranto y la espinaca malabar, crecen como cultivos en Vietnam pero se consideran malas hierbas en Estados Unidos. Otras malas hierbas comunes, como el diente de león, el trébol y la verdolaga, también pueden recogerse, prepararse y comerse, normalmente como ingredientes para ensaladas. 

En Vietnam, Estados Unidos y en todo el mundo se fomenta el cultivo de alimentos sanos y asequibles. Es probable que muchas malas hierbas comestibles crezcan en jardines y campos cercanos. Investiga las hierbas comestibles de tu zona y cómo se cosechan y preparan de forma segura. Averigua si la despensa de alimentos o el comedor de beneficencia de tu localidad estarían dispuestos a recibir donaciones de hierbas comestibles, o si los restaurantes o tiendas de alimentos saludables de la zona las comprarían. Con el permiso de los jardineros y propietarios locales, cosecha hierbas comestibles.

Actúa

Visita tu supermercado local y compara el precio de los productos etiquetados como ecológicos con el de los productos similares no ecológicos. Ve también a los mercados agrícolas locales y pregunta a los agricultores si utilizan productos químicos para cultivar sus productos. Investiga los costes de producción y distribución de los alimentos. Comenta con tu familia las ventajas y los inconvenientes de comprar productos ecológicos cultivados localmente.

Oración

Bendícenos, Señor,

y a los dones que recibimos a través de Tu generosidad.

Bendice la tierra que produce los alimentos que nos sustentan.

Bendice a los agricultores y jardineros que utilizan sus dones para cultivar la naturaleza.

Y bendícenos con la sabiduría de no dar nada de esto por sentado.

Amén.

Cuéntanos lo que te ha parecido este recurso o envíanos ideas sobre otros recursos que te gustaría que incluyéramos poniéndote en contacto con nosotros a través de  [email protected].