Las hermanas se disculpan por rechazar a una mujer negra

La hermana M. Martin de Porres (Patricia Muriel Rita Francis) Grey, la primera mujer negra admitida en la rama independiente de las Hermanas Religiosas de la Misericordia en Pittsburgh. Organizó la Conferencia Nacional de Hermanas Negras en 1968 tras su exclusión del Caucus del Clero Católico Negro. Grey dirigió la NBSC hasta su salida de la vida religiosa en 1974. (Foto: cortesía:  Shannen Dee Williams)

La hermana M. Martin de Porres (Patricia Muriel Rita Francis) Grey, la primera mujer negra admitida en la rama independiente de las Hermanas Religiosas de la Misericordia en Pittsburgh. Organizó la Conferencia Nacional de Hermanas Negras en 1968 tras su exclusión del Caucus del Clero Católico Negro. Grey dirigió la NBSC hasta su salida de la vida religiosa en 1974. (Foto: cortesía:  Shannen Dee Williams)

Antes de leer

Solo o con un compañero reflexiona:

  1. No es agradable sentirse indeseado. ¿Cómo te sentirías (o cómo crees que te sentirías) si fueras la última persona elegida para un equipo o no te invitaran a una fiesta?
     
  2. Recuerda (o imagina) una situación en la que te hayan excluido. ¿Te has preguntado (o te preguntarías) por qué te han dejado fuera? ¿Qué razones podría haber?
A tener en cuenta durante la lectura

¿Cómo perjudica la exclusión a las personas? No solo a quienes son excluidos, sino también a quienes los dejan fuera.

Una comunidad de hermanas pide perdón a una mujer a la que negaron su vocación

8 enero de 2018

por Dawn Araujo-Hawkins
traducido por Purificación Rodríguez Campaña

Shannen Dee Williams presentó parte de su investigación en un simposio en Londres un año antes de hablar en la asamblea nacional de la Conferencia de Liderazgo de Religiosas de 2016 sobre su próximo libro acerca del racismo contra las hermanas negras entre las religiosas católicas. Sally Witt, de las Hermanas de San José de Baden y compañera historiadora, se sentó entre el público y se quedó atónita al enterarse por Williams de que en 1960 su comunidad había negado la entrada a una mujer por ser negra.

atónita: conmocionada u horrorizada

Puerta de la Misericordia: símbolo que el papa Francisco utilizó en el año jubilar 2015-16 para hablar del amor, el consuelo, el perdón y la esperanza. El papa abrió una Puerta de la Misericordia en la Basílica de San Pedro de Roma; también estableció otras puertas en iglesias de todo el mundo

Cuando regresó a Estados Unidos, Witt envió un correo electrónico a su presidenta, la Hna. Mary Pellegrino, quien se mostró igualmente sorprendida por la revelación. La mujer en cuestión (Patricia Grey) había llegado a ser hemana de la Misericordia en Pittsburgh (aunque finalmente abandonó la comunidad) y en 1968 fundó la Conferencia Nacional de Hermanas Negras (NBSC).

Pellegrino se preguntó si Grey estaría dispuesta a ponerse en contacto con ella. Con la ayuda de Williams, Pellegrino pudo comunicarse con Grey, pero ella tardó casi seis meses en devolverle la llamada.

"Tardé tanto tiempo porque, por primera vez, lo que realmente sentí hace años se desveló y tuve que pasar por mi propio compromiso con Dios", explicó Grey y agregó: "Nunca me permití experimentar realmente ese dolor".

Tras aproximadamente un año de conversaciones, las dos mujeres se reunieron en abril de 2016 y Pellegrino se disculpó con Grey en nombre de la congregación. Pellegrino también regaló a Grey una réplica en miniatura de la Puerta de la Misericordia que Grey conserva ahora en el salón de su casa.

Además, Pellegrino contó la historia en una carta dirigida a sus hermanas y a sus colaboradores.

"Quería que supieran que esto forma parte de nuestra historia", declaró a Global Sisters Report. "Como muchas comunidades, nos hemos dedicado a la divulgación y el servicio en comunidades de color (especialmente la comunidad afroamericana) y, al mismo tiempo, negamos la entrada a mujeres negras", indicó.

Las hermanas que asistieron a la primera reunión de la NBSC en Pittsburgh a mediados de agosto de 1968. (Foto: cortesía Shannen Dee Williams)

Las hermanas que asistieron a la primera reunión de la NBSC en Pittsburgh a mediados de agosto de 1968. (Foto: cortesía Shannen Dee Williams)

Las respuestas a la carta fueron una mezcla de sorpresa y tristeza. Pellegrino recibió una avalancha de llamadas telefónicas y correos electrónicos, y el debate sobre cómo seguir adelante pasó a formar parte del año por la paz y la no violencia al que ya se había comprometido la congregación.

Las hermanas saben que no pueden cambiar el pasado, pero el reto, según Pellegrino, es averiguar cómo ese pasado influye en el presente.

"Creo que hemos madurado, que somos capaces de contar una historia más completa", declaró. "Estamos contando una verdad que esperamos que pueda servir para sanar, no solo a otras personas, sino quizá también a nosotros mismos", explicó.

Después de leer

Patricia Grey se ofreció al servicio de Dios, pero sus dones le fueron negados a causa de su color. Dios le dio esos dones además de su color.

  • ¿Qué le dirías a ella ante este rechazo?
     
  • ¿Qué le dirías a la persona que la rechazó?
     
  • ¿Qué le dirías a Dios?

Patricia Grey recibió una réplica de la Puerta de la Misericordia. 

  • ¿Cómo respondió Patricia Grey en los años sesenta cuando le cerraron una puerta?
     
  • ¿Cómo abrió puertas a los demás?
     
  • ¿Qué oportunidad simboliza la puerta tanto para ella como para la Iglesia?
Las Escrituras en primer plano

El Señor dijo a Samuel: "¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he rechazado para que no reine más sobre Israel? ¡Llena tu frasco de aceite y parte! Yo te envío a Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos al que quiero como rey". Samuel respondió: "¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me matará". Pero el Señor replicó: "Llevarás contigo una ternera y dirás: 'Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor'. Invitarás a Jesé al sacrificio, y yo te indicaré lo que debes hacer: tú me ungirás al que yo te diga".

Samuel hizo lo que el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a su encuentro muy atemorizados, y le dijeron: "¿Vienes en son de paz, vidente?". "Sí", respondió él, "vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio". Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó al sacrificio. Cuando ellos se presentaron, Samuel vio a Eliab y pensó: "Seguro que el Señor tiene ante él a su ungido". Pero el Señor dijo a Samuel: "No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura, porque yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón". Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: "Tampoco a este ha elegido el Señor". Luego hizo pasar a Sammá; pero Samuel dijo: "Tampoco a este ha elegido el Señor". Así Jesé hizo pasar ante Samuel a siete de sus hijos, pero Samuel dijo a Jesé: "El Señor no ha elegido a ninguno de estos". Entonces Samuel preguntó a Jesé: "¿Están aquí todos los muchachos?". El respondió: "Queda todavía el más joven, que ahora está apacentando el rebaño". Samuel dijo a Jesé: "Manda a buscarlos, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que llegue aquí". Jesé lo hizo venir: era de tez clara, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel: "Levántate y úngelo, porque es este". Samuel tomó el frasco de óleo y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y desde aquel día, el espíritu del Señor descendió sobre David. Samuel, por su parte, partió y se fue a Ramá.

1 Samuel 16, 1-13

  1. Qué le enseñó Dios a Samuel sobre la manera de juzgar de Dios?
     
  2. Dedica un momento a contemplar la foto de Patricia Grey de joven. ¿Qué podrías decir de ella? ¿Qué podría ver Dios en su corazón?
     
  3. Puede que a algunas personas les haya costado imaginar el gran potencial del joven David o de la joven Patricia Grey. ¿Qué podemos aprender de sus historias?
La invitación de la Iglesia

Los obispos de Estados Unidos hacen un examen de conciencia de la Iglesia en Open Wide Our Hearts, su reciente carta pastoral sobre el racismo. En ella escriben:

"Por lo tanto, nosotros, los obispos católicos de los Estados Unidos, reconocemos las muchas veces en que la Iglesia ha fallado en vivir como Cristo enseñó: amando a nuestros hermanos y hermanas. Los actos de racismo han sido cometidos por líderes y miembros de la Iglesia católica (obispos, clérigos, religiosos y laicos) y sus instituciones. Expresamos nuestro profundo dolor y pesar por ellos. Reconocemos también los casos en los que no hemos hecho lo suficiente o hemos permanecido en silencio mientras se cometían graves actos de injusticia. Pedimos perdón a todos los que se han visto perjudicados por estos pecados cometidos en el pasado o en el presente".

Open Wide Our Hearts: The Enduring Call to Love [Abrir Nuestros Corazones: La Perdurable Llamada al Amor], (2018, página 22)

Al igual que las Hermanas de San José, los obispos católicos estadounidenses han admitido sus pecados racistas y han pedido perdón. Buscar la reconciliación es muy humillante, especialmente cuando el pecado es ampliamente conocido y la confesión es tan pública.

  1. ¿Qué crees que ha aprendido la Iglesia de sus errores y del proceso de reconciliación?
     
  2. ¿Cómo podrían contribuir en el futuro estas experiencias a fortalecer a la Iglesia en su lucha contra el racismo?
Sinergia con las hermanas

Las Hermanas de la Misericordia, congregación en la que Patricia Grey fue aceptada como hermana, se oponen al racismo en todas sus formas y lo abordan entre ellas y en las comunidades en las que viven y trabajan. Las Hermanas de la Misericordia comparten docenas de historias sobre sus iniciativas contra el racismo en su página web.  Descubre sus puntos de vista sobre la transformación y ábrete a la posibilidad de que sus perspectivas puedan influir en las tuyas.

Actúa

Es imposible calcular el coste del racismo. El valor del servicio a la Iglesia no tiene precio, por lo que no hay suma que pueda reflejar el significado de las oportunidades perdidas cuando se negaron o retrasaron vocaciones religiosas por motivos raciales. Algunos creen, sin embargo, que los descendientes de esclavos merecen una reparación económica, pagos para compensar la esclavitud de sus antepasados. Hace más de tres décadas que se presentan en el Congreso proyectos de ley de este tipo y recientemente han cobrado impulso político.

Mientras los políticos debaten si el Gobierno debe pagar por pecados cometidos hace 300 años, un grupo de estudiantes ha asumido el liderazgo de un proyecto más concreto. En 1838 los sacerdotes jesuitas que dirigían la Universidad de Georgetown, en Washington D. C., vendieron 272 esclavos para saldar deudas y mantener abierta la escuela. Recientemente, los estudiantes de Georgetown votaron a favor de pagar 27.20 dólares por semestre en concepto de reparación a los descendientes de aquellos esclavos. 

Investiga sobre el tema de las reparaciones y haz saber a tus representantes en el Congreso lo que piensas al respecto.

Oración

Ayúdanos, Señor, a mirar en el corazón de todas las personas con las que nos encontramos.

Danos la sabiduría para aprender de los errores de nuestro pasado y la visión para mirar más allá del color de la piel de las personas.

Guíanos para que juzguemos a las personas por su personalidad y por los dones que aportan a la construcción de tu Reino.

 Amén.

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