Los hondureños cuidan la Tierra

El río Aguán es uno de los ríos que actualmente se encuentra amenazado por una empresa minera. Recientemente, algunos habitantes de la zona fueron arrestados por protestar en su defensa. Después los liberaron, tras pasar 12 días en la prisión de Tamara. (Foto: Margaret Farrell)

El río Aguán es uno de los ríos que actualmente se encuentra amenazado por una empresa minera. Recientemente, algunos habitantes de la zona fueron arrestados por protestar en su defensa. Después los liberaron, tras pasar 12 días en la prisión de Tamara. (Foto: Margaret Farrell)

Antes de leer

Solo o con un compañero:

  1. Elabora una lista de tres razones positivas y tres razones negativas por las que la gente puede tener que mudarse de su casa o de su tierra natal.
     
  2. Describe los sentimientos que la gente experimenta cuando tiene que mudarse.
A tener en cuenta durante la lectura

La gente emigra a otros países por muchas razones. A menudo nos cuentan historias de personas que buscan nuevas oportunidades en Estados Unidos y otros países, pero cada vez son más las que abandonan sus países de origen para huir de la violencia, la opresión y la injusticia. En lugar de limitarse a preocuparse por la inmigración o suponer cosas erróneas, muchas personas (incluidas las hermanas) decidieron investigar el origen del problema.

Nuestra casa común en Honduras

por Margaret Farrell

23 de abril de 2019 

traducido por Purificación Rodríguez


Nota de la editora: Del 18 al 25 de marzo, un grupo interreligioso de unas 75 personas, entre ellas dos docenas de religiosas, viajó a Honduras en una 'caravana a la inversa' para conocer de primera mano por qué decenas de miles de personas han huido con el fin de salvar sus vidas. Global Sisters Report está publicando columnas de hermanas que formaron parte de la iniciativa People of Faith Root Causes Delegation, patrocinada por la Conferencia de Liderazgo de Mujeres ReligiosasSHARE El Salvador (fundación salvadoreña de ayuda humanitaria, investigación y educación), las Hermanas de la Misericordia de las Américas y el Movimiento Interreligioso para la Integridad HumanaLeer todas las columnas.

Cuidar de la Tierra, nuestra casa común, cobró un nuevo significado para mí en mi reciente viaje a Honduras para investigar sobre las causas profundas tras la emigración. Pertenecía a la delegación interreligiosa y solicité ir con el grupo que viajó al Bajo Aguán. Se trata de una hermosa zona rural del norte de Honduras con mucha vegetación, montañas y ríos cristalinos sagrados para la población local.

Por medio de las noticias y las redes sociales nos llega mucha información sobre las caravanas procedentes de Honduras. Tenía curiosidad por saber qué hacía que la gente huyera de esta preciosa parte del país. Siento un gran aprecio por la tierra, ya que crecí en una granja en West Cork, en el sur de Irlanda, donde estaba cerca de la tierra, las montañas y los ríos. En Irlanda también tenemos una larga historia de lucha por nuestra tierra, con emigraciones masivas en el pasado. Quizá las luchas de los irlandeses me atrajeron a Honduras.

aceite de palma: se obtiene de la palma aceitera y se utiliza en productos alimenticios, cosméticos y, cada vez más, en biocombustibles. Los árboles son productivos, pero la expansión de los cultivos de aceite de palma se produce a costa de las selvas tropicales y de las especies amenazadas que viven en ellas.

capital: recursos dedicados a la producción de otros bienes.

hectárea: medida métrica de superficie, ligeramente más grande que dos campos de fútbol.

minería extractiva: utilización de recursos naturales, normalmente por la fuerza, sin tener en cuenta su regeneración.

popular: del pueblo, especialmente en relación con las personas de bajos ingresos o de clase trabajadora.

indígena: originario de un lugar determinado.

En nuestra primera mañana en el Bajo Aguán nos reunimos con líderes locales y defensores de la tierra que nos contaron parte de la historia de la región y nos hablaron de su propia implicación. Representaban a un poderoso grupo de líderes que sienten un enorme respeto por su tierra y sus ríos.

En esta región se han disputado grandes extensiones de territorio entre los grupos de campesinos y las empresas agroindustriales, sobre todo las de aceite de palma africana. Los campesinos optan por resistirse a lo que ocurre a pesar del miedo a ser detenidos, secuestrados y asesinados.  

Nos contaron que en los años 60 la Standard Fruits Company (ahora Dole Food Company), respaldada por el Gobierno estadounidense, explotó la región en beneficio de la industria bananera. Este tipo de producción agrícola no está pensada para satisfacer las necesidades humanas, sino para la exportación. La población local se acuesta hambrienta por las noches mientras todo lo que se produce se envía a otros países.

En los años 70, los pequeños agricultores locales crearon granjas cooperativas que tuvieron éxito hasta que las empresas multinacionales introdujeron la planta de aceite de palma africana en toda la región. El capital para este proyecto procedía de Canadá, el Banco Mundial y otros países e instituciones.

Según los dirigentes locales, ahora hay unas 70 000 hectáreas de palma africana cultivadas en esta zona que consumen unos 200 millones de litros de agua al día. La producción normal de alimentos está desapareciendo; antes de que esto ocurriera, los campesinos locales trabajaban la tierra para obtener alimentos con los que alimentar a sus familias y generar ingresos.

El padre jesuita Ismael Moreno Coto (conocido como Padre Melo) de Radio Progresso y los líderes locales explicaron que esto ha desplazado forzosamente a la población local, destruido el tejido social de la comunidad y provocado muchos conflictos en la región.

Otra región amenazada es la zona montañosa, donde la minería extractiva y los proyectos hidroeléctricos están afectando a los ríos y amenazando toda la estructura medioambiental de la región. 

Este modelo extractivo genera una crisis muy profunda por el impacto medioambiental irreversible que tiene en la región, destruyendo los frágiles ecosistemas que rodean el río.

Dos años después del inicio de la actividad de la empresa minera, los habitantes se alarmaron cuando una mañana fueron al río y el agua era marrón; ya no podían utilizar el río para beber, cocinar, bañarse y lavar la ropa. La gente empezó a luchar para defender su tierra y sus ríos. Hubo protestas violentas contra las fuerzas gubernamentales y la seguridad local contratada por la empresa minera. 

Las mujeres no pueden ir a sus casas a dormir por la noche porque están amenazadas de muerte. Sin embargo, la gente dice que está dispuesta a morir por su tierra y sus ríos que consideran tan sagrados.

Se han inspirado en Berta Cáceres, cofundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) en 1993, quien dedicó 10 años a hacer campaña para detener la construcción de la presa de Agua Zarca en el río Gualcarque. Tras años de campañas y protestas, el socio chino de la empresa hondureña y la corporación internacional retiraron su apoyo a la presa en 2013. Cáceres fue galardonada con el Premio Medioambiental Goldman en 2015. Un año después, el 2 de marzo de 2016, unos sicarios la asesinaron en su casa.

Así que el control de la tierra y los ríos por parte de los ricos y sus intereses corporativos ha creado un ambiente de inestabilidad social y ha forzado la expulsión de la gente. De ahí surgen las caravanas. 

Es importante que nos unamos al movimiento para presionar a nuestros legisladores [de Estados Unidos] y respaldar la HR. 1945, la Ley de Derechos Humanos de Berta Cáceres en Honduras, presentada de nuevo por el representante Hank Johnson. El proyecto de ley trabajará para garantizar que el Gobierno hondureño, el ejército y la policía no puedan cometer crímenes o actos de violencia contra el pueblo hondureño con impunidad. 

Lo que presencié en Honduras me sacó de mi zona de confort y me motivó a defender más la causa. Empezaré analizando los problemas desde otra perspectiva. El cuidado de los hondureños por la tierra y sus ríos me hizo darme cuenta de lo ingenua que soy con respecto al cuidado de nuestra casa común. ¿Quién sabe? Quizá empiece a protestar contra las multinacionales y a presionar a los legisladores.

Después de leer

Solo o con un compañero reflexiona sobre estas cuestiones:

  1. La Hna. Margaret observa la destrucción de los ecosistemas y el desmoronamiento del tejido social en la comunidad. Tú y tu familia, ¿cómo responderían si a su alrededor estuvieran ocurriendo situaciones similares?
     
  2. Algunos hondureños han huido de su patria por lo que ha ocurrido con sus recursos naturales. Otros han optado por luchar y morir para proteger la tierra y los ríos. Como extranjero, ¿qué otras opciones puedes imaginar más allá de estas opciones extremas?
Las Escrituras en primer plano

Job era un hombre bueno que vivía una vida santa, pero le ocurrieron cosas horribles. A pesar de ello, aceptó su sufrimiento y permaneció fiel a Dios. Eso no quiere decir, sin embargo, que fuera ingenuo respecto al mal en el mundo. Entre sus observaciones sobre las malas acciones de otras personas, decía:

"Los malvados remueven los mojones, 

se apoderan del rebaño y del pastor.

Se llevan el asno de los huérfanos, 

toman en prenda el buey de la viuda;

Desvían al indigente del camino, 

y los pobres del país tienen que esconderse".

Job 24, 2-4

  1. ¿Qué condiciones llevan a la gente a explotar a otras personas y robarles sus tierras y otras posesiones?
     
  2. Algunos se preguntan "¿por qué Dios deja que le pasen cosas malas a la gente buena?". Es una pregunta honesta, pero no muy fructífera. A veces ni siquiera rezar parece ser suficiente. ¿Cómo puede la gente de fe ayudar a mantener a los agricultores en sus tierras y proteger los valiosos recursos naturales como el agua y las selvas tropicales?
El llamado de la Iglesia

El papa Francisco reconoce la difícil situación de las personas que abandonan su tierra natal debido a los daños causados al medio ambiente. En su reciente encíclica, comparte su preocupación por personas como aquellas sobre las que escribe la Hna. Margaret Farrell:

"Es trágico el aumento de los migrantes huyendo de la miseria empeorada por la degradación ambiental, que no son reconocidos como refugiados en las convenciones internacionales y llevan el peso de sus vidas abandonadas sin protección normativa alguna. Lamentablemente, hay una general indiferencia ante estas tragedias que suceden ahora mismo en distintas partes del mundo. La falta de reacciones ante estos dramas de nuestros hermanos y hermanas es un signo de la pérdida de aquel sentido de responsabilidad por nuestros semejantes sobre el cual se funda toda sociedad civil".

Laudato Si’: Sobre el cuidado de la casa común [25]

  1. Como el papa Francisco, la Hna. Margaret se refiere a la tierra como "nuestra casa común". ¿Qué tiene ella en común con el pueblo hondureño que visitó?
     
  2. ¿Qué se puede hacer para superar la indiferencia del mundo ante su sufrimiento?
Sinergia con las hermanas

Desde hace más de una década, las Hermanas de la Misericordia de las Américas responden a los abusos contra los derechos humanos en Honduras. Puedes obtener aquí más información sobre su labor. 

Actúa

Conoce mejor las historias de los recién llegados a tu comunidad. Trabaja con el comité de acción social de tu parroquia o con la oficina de justicia social de tu diócesis para ponerte en contacto con inmigrantes y refugiados. Invítalos a compartir sus historias con tu clase. Pregúntales:

  • ¿Por qué abandonaron su tierra natal?
  • ¿Influyó la preocupación por el medio ambiente en su decisión?
  • ¿Qué dificultades pasaron para llegar hasta aquí?
  • Si la situación hubiera sido diferente, ¿se habrían marchado?
Oración

Dios bondadoso, te alabamos por las bendiciones de los campos y los arroyos, las plantas y los animales y todas las cosas buenas que has creado.

También te damos gracias por nuestros corazones y mentes. Renueva y refresca estos dones, Señor, para que podamos abrirlos a modos de vivir en armonía con la naturaleza y con los demás.

Bendice a quienes cuidan la tierra y el agua, y guía los pasos de quienes viajan cuando la esperanza parezca perdida.

Amén.

Cuéntanos lo que te ha parecido este recurso o envíanos ideas sobre otros recursos que te gustaría que incluyéramos poniéndote en contacto con nosotros a través de  [email protected].