La permanencia del compromiso

El grupo que realizó su profesión de votos en el reciente Programa de Compromiso de Vida de la Conferencia de Formación Religiosa. (Foto: cortesía Conferencia de Formación Religiosa)

El grupo que realizó su profesión de votos en el reciente Programa de Compromiso de Vida de la Conferencia de Formación Religiosa. (Foto: cortesía Conferencia de Formación Religiosa)

Antes de leer

Solo o con un compañero, comenta:

  • ¿Te parece que esta clase dura una eternidad?
  • ¿Tarda una eternidad el microondas en calentar una bolsa de palomitas?
  • ¿Te parece que falta una eternidad para tus próximas vacaciones?

Merece la pena la espera de las cosas buenas, pero a veces las esperas deforman nuestra perspectiva. Lo que en realidad son unos minutos parece una eternidad. ¿Cuánto dura una eternidad?

Ten en cuenta lo siguiente

Se dice que nada dura para siempre, pero muchas personas consiguen comprometerse para toda la vida. Los matrimonios juran amarse "hasta que la muerte los separe". Las hermanas también se comprometen a ser fieles a sus votos durante el resto de sus días. Mientras lees la historia de esta joven hermana, piensa en la fuerza y los dones que necesitará para vivir sus votos para siempre.

Para siempre todavía es posible

21 de septiembre de 2018

por Tracy Kemme
traducido por Carmen Notario

En una conversación sobre las mujeres en la Iglesia, una colega dijo: "Bueno, espero que pronto por fin dejen casarse a las hermanas". Había algo parecido a empatía en sus ojos. Sé que el comentario fue bien intencionado, pero también reveló que ella no entendía mi compromiso en absoluto.

La contribución única de esta vocación viene precisamente de renunciar a un compromiso de vida con una persona y en su lugar hacer un compromiso de vida con Dios y el pueblo de Dios. La fuerza de mi vocación viene de vivir en comunidad con mujeres que han hecho el mismo compromiso de vida. Mis votos son libremente elegidos y liberadores. La pobreza, el celibato y la obediencia son el marco que hace de mi vida lo que es.

voto:  forma de vida en la que las personas se comprometen a vivir de una determinada manera.

vida religiosa: vocación de hombres y mujeres católicos a vivir una vida de pobreza, celibato y obediencia; a diferencia de los sacerdotes y diáconos, los religiosos no pertenecen al clero. 

vida consagrada: estado de vida reconocido por la Iglesia en el que hombres y mujeres se entregan totalmente a Dios mediante la profesión de los consejos evangélicos (pobreza, castidad y obediencia) o vínculos sagrados equivalentes; incluye la vida religiosa y otras formas como los institutos seculares, las vírgenes consagradas y los ermitaños.

asociado: persona soltera o casada sin votos que se compromete anualmente o de por vida con una congregación religiosa. Los asociados encarnan la misión y la vida espiritual de la congregación. 

votos perpetuos: el compromiso permanente y de por vida que una religiosa o un religioso adquieren para vivir libremente una vida de pobreza, celibato y obediencia. Algunas congregaciones añaden un cuarto voto relacionado con su carisma.

comunidad intencional: un grupo de personas que eligen vivir juntas con un propósito común, trabajando cooperativamente para crear un estilo de vida que refleje sus valores compartidos.

Por supuesto, la vida consagrada está cambiando. Y junto con las conversaciones sobre la evolución de la vida religiosa, se están produciendo conversaciones sobre formas alternativas y complementarias de vida religiosa. Muchas comunidades siguen explorando y desarrollando la forma de asociada

En enero, Jamie Manson habló con Future Church sobre cómo la Iglesia podría incluir a personas sin votos pero comprometidas, al imaginar el futuro de la vida religiosa, destacando en particular las comunidades intencionales que han tomado forma en torno a los valores de la hospitalidad, el compartir y la justicia. Son preguntas fructíferas que surgen de auténticos anhelos humanos. Nuestro Dios es infinitamente creativo y ama la diversidad; por supuesto, ¡podría haber nuevas formas de vivir el compromiso con nuestra tradición de siempre!

Sin embargo, como joven religiosa con votos, me siento incómoda cuando las conversaciones parecen no buscar otras formas de compromiso, sino sustitutos para la vida religiosa con votos. Algunos han sugerido que es hora de centrarse en compromisos temporales, que los jóvenes de hoy no son capaces de comprometerse de por vida. Algunos aceptan un paradigma de disminución; creen que la vida consagrada está muriendo o es cada vez más irrelevante. Yo rechazo estas ideas.

La verdad es esta: Dios sigue llamando gente a hacer votos a la vida religiosa de por vida, y la gente sigue diciendo que sí.

En julio asistí al Programa de Compromiso de Vida de la Conferencia de Formación Religiosa, para religiosos que se preparan o disciernen los votos perpetuos. Éramos 22 personas de distintas congregaciones, países, orígenes y generaciones, atraídas por la voz de Dios en lo más profundo de nuestros procesos. Estuvimos una semana reflexionando sobre nuestros votos a través de presentaciones, conversaciones, tiempo de silencio, oración, liturgia y diversión. Estar allí con y para los demás reforzó lo que mi corazón ya sabía: el para siempre es posible.

El sábado pasado tres compañeros del Programa de Compromiso de Vida profesaron sus votos perpetuos con la Sociedad del Verbo Divino (SVD), y yo pude estar allí. Cuando mis amigos dieron un paso al frente para declarar públicamente su entrega total, me invadió un fuerte sentimiento de respeto y de alegría profunda. Ellos están totalmente comprometidos para el resto de sus días. Cada día, con cada aliento, su principal compromiso es con Dios, con el pueblo de Dios y con el Evangelio. ¡Es algo muy potente! Me pregunto, agradecida, qué podrá acontecer gracias a su 'sí' para siempre, ofrecido libremente.

Mi mente se remonta a la liturgia jubilar anual de agosto de nuestra congregación, en la que mis hermanas celebran 50, 60, 75 y más años vividos para la misión de Jesús a través de los votos. Hace años, ellas hicieron las mismas promesas que mis hermanos SVD hicieron la semana pasada. Y siguen siendo fieles. Es conmovedor imaginar el impacto que su entrega ha tenido en las innumerables personas con las que han caminado durante tantos años. Este agosto, mientras los escuchaba renovar sus votos alrededor de la pila bautismal, mi corazón rebosaba de alegría. Su testimonio de un compromiso de vida tocó mis propios anhelos. Sé que yo también quiero vivir todos mis años dedicada singularmente a Cristo.

Quiero que mi vida proclame que Dios lo vale todo. Quiero estar disponible para responder cuando surjan necesidades urgentes. Quiero amar ampliamente. Quiero servir en lugares a los que nadie más quiere ir. Quiero compartir la vida en común y construir una comunidad intencional. Quiero defender la justicia. Quiero que la oración sea la fuente de todo lo que hago. Quiero que la llamada de Dios sea el único reclamo en mi vida. Quiero ayudar a hacer visible el amor de Dios. Y quiero hacer todo esto con mis hermanas que han hecho el mismo compromiso de vida. Hay algo especial en saber que estamos 'unidas en lo mismo', que las hermanas con las que camino ahora en la formación estarán muy probablemente a mi lado cuando estemos alrededor de la pila bautismal en nuestros propios jubileos. No será fácil, pero con la gracia de Dios, es posible.

Soy consciente de que este artículo puede parecer que llega en un momento extraño, en medio del escándalo y la tragedia. Algunos podrían preguntarse por qué alguien querría hablar sobre el compromiso de vida en la Iglesia católica en este momento. Lo entiendo. Estoy indignada, triste y asqueada por las acciones de algunos obispos y sacerdotes. Causaron un daño indecible a seres humanos preciosos. No vivieron de una manera digna de su vocación. Sumo mi voz a la multitud que ya se ha pronunciado: los pecados deben salir a la luz, debe haber rendición de cuentas, el clericalismo debe ser condenado y la forma de dirigir la Iglesia debe cambiar drásticamente. Al mismo tiempo, me siento más obligada que nunca a vivir en la profundidad de mi propio compromiso. La Iglesia no es solo la institución. Yo también soy la Iglesia. Ustedes son la Iglesia. Quiero esforzarme por ser una testigo creíble del amor de Dios que me ha llamado. Y eso merece el don de mi vida.

Cada vocación revela algo de Dios; cada persona que vive la llamada que Dios le ha hecho aporta algo único a la edificación del Reino de Dios. Creo firmemente que el mundo sigue necesitando lo que el compromiso de una vida consagrada hace posible. Durante generaciones, las religiosas y los religiosos se han sentido impulsados por Jesús a ofrecer todo lo que son a la causa de Jesús. Los jóvenes de hoy siguen teniendo la capacidad y el deseo de ese compromiso. Podemos ser fieles porque Dios es fiel. Y es de esperar que nuestra fidelidad refleje, en alguna medida, el compromiso eterno de Dios con su pueblo.

Después de leer

La hermana Tracy Kemme describe en sus propias palabras lo que significa estar "en todo". Esto incluye:

  • proclamar con su vida que Dios lo es todo
  • estar disponible para responder cuando surgen necesidades urgentes
  • amar ampliamente
  • servir en lugares donde nadie quiere ir
  • compartir la vida en común y construir una comunidad intencional
  • defender la justicia
  • tener la oración como fuente de todo lo que hace
  • que la llamada de Dios sea el único reclamo en su vida
  • ayudar a hacer visible el amor de Dios

1 .¿Cuál de estos objetivos te parece más importante?

2. ¿Cuál te parece más difícil de cumplir?

3. ¿Qué valores, personas y prácticas le ayudarán a vivir estos votos para siempre?

Las Escrituras en primer plano

El libro de Rut es una historia de amor leal, fidelidad, compromiso y resistencia. Somos testigos de cómo Rut está más comprometida con Noemí que con sus propios intereses y necesidades. Noemí le insiste tres veces para que se vaya a su casa, pero Rut jura que no se irá a ninguna parte y se compromete a permanecer con ella hasta el fin de los tiempos. La relación sana y la mezcla de vidas que modelan están arraigadas en la oración, la transparencia, el libre albedrío y la confianza en Dios. 

Pero Rut le dice: "¡No insistas más en que me separe de ti! 

Donde tú vayas yo iré;

donde tú vivas, viviré;

Tu pueblo será mi pueblo

y tu Dios, mi Dios.

Donde tú mueras, moriré 

y allí seré enterrada.

¡Juro ante Dios que solo la muerte nos ha de  separar!"

Rut 1, 16:18. Para saber más sobre Rut y Noemí, haga clic aquí.

  1. ¿De qué manera la relación entre Noemí y Rut refleja tu relación con Dios?
     
  2. ¿En qué se parece el compromiso de vida de la Hna. Tracy Kemme con Dios, al compromiso  de  Rut con Noemí?
     
  3. Rut sirve como recordatorio visible de la presencia de Dios en la vida de Noemí. ¿Cómo puede la Hna. Kemme ser un instrumento del amor, la bondad y la esperanza de Dios en el mundo de hoy? ¿Cómo te sientes llamada tú a compartir el amor, la bondad y la esperanza de Dios con los demás? 
     
  4. ¿En qué sentido fue Rut una verdadera amiga de Noemí? ¿Qué características buscas en una verdadera amiga? ¿Dónde ves ejemplos de lealtad total en el mundo de hoy?
La llamada de la Iglesia

El papa Francisco afirmó recientemente que los miembros de congregaciones y órdenes religiosas promueven el crecimiento de la Iglesia:

"La vida religiosa debe promover el crecimiento de la Iglesia por medio de la atracción. La Iglesia debe ser atractiva. ¡Despertad al mundo! Sed testigos de una manera diferente de hacer las cosas, de actuar, de vivir. Es posible vivir de otra manera en este mundo. … Ser profetas, en particular, mostrando cómo vivió Jesús en esta tierra, y anunciar cómo será el reino de Dios en su perfección. Un religioso nunca debe renunciar a profetizar. … Pensemos en lo que han hecho tantos grandes santos, monjes y religiosos y religiosas, desde San Antonio Abad en adelante. Ser profetas a veces es hacer ruido. No sé cómo decirlo: la profecía hace ruido, alboroto, algunos dicen 'un lío'. Pero en realidad, el carisma de los religiosos es como la levadura: la profecía anuncia el espíritu del Evangelio". 

Papa Francisco, encuentro con la Unión de Superiores Generales, 29 de noviembre de 2018

  1. Piensa en dos santos, una mujer y un hombre, que fueron miembros de una congregación religiosa y que inspiraron el crecimiento de la Iglesia? ¿Cómo despertaron al mundo durante su época?
     
  2. Piensa en dos religiosos, una religiosa y un religioso, que hoy inspiran crecimiento en la Iglesia? ¿Cómo despiertan hoy a la Iglesia? 
     
  3. ¿Cómo te sientes tú llamado o llamada a despertar al mundo?
Sinergia con las hermanas

La hermana Tracy Kemme es uno de los miembros de su congregación, las Hermanas de la Caridad de Cincinnati, que aparecen en una serie de vídeos que desmienten mitos sobre las vocaciones a la vida religiosa. Encuentra los vídeos aquí  (desplázate un poco por la página para encontrar los vídeos) y descubre noticias esperanzadoras. Forma un grupo de estudio con otras cuatro personas. Haz que cada uno vea un vídeo diferente, y luego comparte con el grupo lo que ha aprendido.

Actúa

En su artículo, la Hna. Tracy Kemme afirma: "Quiero que la oración sea la fuente de todo lo que hago".

1. ¿Por qué es importante la oración para la Hna. Kemme? ¿Cómo puede la oración sostener la vocación de la Hna. Kemme, su ministerio y amar como Jesús amó?

2. ¿Qué importancia tiene la oración para ti? Reflexiona sobre tu relación personal con Dios. ¿Con qué frecuencia hablas con Dios? ¿Tu tiempo de oración consiste en recitar oraciones tradicionales o en hablar con Dios? ¿Cómo puedes profundizar tu relación con Dios?

Ideas para la oración:

1. Crea un lugar tranquilo para rezar: Este es tu lugar seguro y sagrado para hablar con Dios. Intenta sentarte quieto o en silencio. Recuerda que durante la oración no tienes que hablar todo el tiempo. Concéntrate en las imágenes, no en las palabras. Deja que Dios mueva tu conciencia. 

2. Escribe tus oraciones: Deja que Dios conozca tus pensamientos, sentimientos y sueños. Intenta no reprimirte. Sé tan sincera como puedas: comparte tus preocupaciones, miedos y esperanzas. Si lo prefieres, dibuja tus oraciones o ponles música. 

3. Reza con las Escrituras: Lee las lecturas del día. Pregúntate: "¿Qué me está diciendo Dios a través de las lecturas? Haz clic aquí, luego en las lecturas de hoy o suscríbete a las lecturas diarias en audio.

4. Da un paseo contemplativo:  Se nos dice que la creación es una ventana al corazón de Dios. Comparte con Dios lo que ves y oyes durante un paseo al aire libre. Escucha lo que Dios te dice en lo que te rodea...  

5. Reza con las noticias: Cuando leas u oigas hablar de un tema angustioso, reza por las personas implicadas. Reza por los líderes mundiales, eclesiales y comunitarios. ¿A qué te invita Dios? ¿Cómo puedes servir mejor a Dios y a los demás? 

Oración

Jesús, fuente de nuestra vida común, trae la luz del día a estos tiempos oscuros en los que vivimos. 

Ayúdanos a ser  mujeres y hombres religiosos que modelan, de manera creativa y no violenta, diferentes maneras de pensar, actuar y vivir.

Mantennos firmes en la convicción de que Tú estás siempre con nosotros, incluso en las estaciones más frías de nuestras vidas.

Guíanos para que escuchemos al Espíritu en nuestro  interior y respondamos libremente a tu llamada con mentes y corazones abiertos.

Libéranos para dejar atrás lo que nos estorba y para afrontar con valentía los desafíos internos y los que nos esperan.

Prepáranos para defender la justicia, para actuar con rapidez cuando surjan necesidades urgentes y para liderar con cuidado.

Enciende la alegría contagiosa de las religiosas y religiosos que cada día despiertan al mundo con su compromiso de vida de servicio.

Amén.