During the conference in Cleveland on anti-trafficking ministries, sisters reflect on similarities or differences between experiences shared during a presentation and their experiences back home. (GSR photo / Soli Salgado)
Piensa en algunos de los mayores problemas que desafían a nuestro mundo actual. Solo o con un compañero, considera:
1. ¿Estos problemas están aislados en determinadas naciones o regiones, o suceden en todo el mundo?
2. ¿Serán más eficaces para resolver estos problemas las respuestas individuales
La trata de seres humanos ocurre en todo el mundo. En el artículo que estás a punto de leer, se mencionan por su nombre más de una docena de naciones. En Ohio, en Nueva York y en todo Estados Unidos también hay trata de personas. Piensa en los beneficios que obtienen las hermanas al reunirse con otras que comparten la misma lucha.
A hemisphere of networks network about anti-trafficking efforts
por Soli Salgado
traducido por Carmen Notario
Después de que sor Angélica Segoviano, oblata del Santísimo Redentor, se despierta a las 5 de la mañana y se viste para el día en Ciudad de Guatemala, va a la capilla para una hora de silencio. Aquí es donde restaura su mente y su corazón, dice, una forma de autocuidado y de preparación para lo que le espera ese día.
Después visita los burdeles.
Presentándose al encargado como trabajadora social, Segoviano puede visitar a las mujeres prostituidas y ganarse su confianza antes de que le cuenten sus vidas y sus preocupaciones. A menudo le piden que rece con ellas para conseguir clientes ese día, lo que para ellas significa poder alimentar a sus hijos o cuidar a una madre enferma.
"Me dan el dinero y me dicen: 'Cómprale medicinas a mi hijo, cómprale pañales, cómprale leche'", cuenta Segoviano. "Y yo les digo: '¿Y para ti?' 'No, nada. Para mis hijos. Cójalo, por favor'".
Aunque el típico ministerio diario de Segoviano se realiza en solitario, la red centroamericana de religiosas contra la trata, Red Ramá, le proporciona a ella y a otras hermanas formación y entrenamiento. Esto incluye noticias e información sobre la trata en su región.
Redes similares de religiosas que luchan contra la trata de seres humanos salpican el mundo, unidas bajo el paraguas de Talitha Kum, una red de redes con 10 años de antigüedad que facilita la colaboración entre congregaciones de consagrados y consagradas de 77 países.
En un centro de retiros de Cleveland, del 24 al 27 de octubre, la red de Hermanas Católicas Estadounidenses contra la Trata de Seres Humanos reunió a religiosas de todo el hemisferio occidental para conectar sobre su ministerio compartido. Presentaciones de todas las redes, charlas de supervivientes, clases virtuales y reflexiones en grupo permitieron a las participantes compartir las mejores prácticas y fortalecer las conexiones más allá de las fronteras.
"Puedes hablar con ellas por teléfono, eso es una cosa", dijo Margaret Nacke, de las Hermanas de San José de la Concordia y copatrocinadora de la red estadounidense. "Pero lo que esto nos ha dado es un sabor, ver quiénes somos en este hemisferio y cómo podemos ayudarnos unos a otros".
Displays from every country and network provided brochures and contact information throughout the anti-trafficking conference in Cleveland. (GSR photo / Soli Salgado)
Cruzando fronteras, en la misma sala
Hermanas e invitados cogieron las mariposas de tela que había en sus mesas y se las engancharon en el pelo, en jerséis y en etiquetas con su nombre: un símbolo de cruzar fronteras para relacionarse unos con otros. Se conectaron auriculares a intérpretes para que sirvieran de puente entre las cuatro lenguas habladas por los asistentes: inglés, español, portugués y francés.
Cada red compartió las realidades de sus regiones: sus esfuerzos, sus recursos y sus planteamientos. Un tema común a todas ellas, desde Canadá hasta Argentina, fue el vínculo entre la trata y la migración. El hecho de reunir a unas 60 hermanas en una sala permitió a las de países vecinos intercambiar ideas sobre cómo podrían colaborar sus redes.
"Las redes de trata están muy bien organizadas, así que tenemos que mantener nuestras conexiones y trabajar en red. De lo contrario, no llegaremos a ninguna parte", afirma Joanne Pundyk, de las Hermanas de los Santos Nombres de Jesús y María. Pundyk ejerce su ministerio en Masao, Brasil, un país cuya frontera se extiende a lo largo de 10500 millas [16898 kilómetros, aproximadamente] por 10 países. La frontera serpentea a través de una selva amazónica con poca gente, y mucho menos vigilancia policial, lo que la hace más susceptible al tráfico, dijo. La red brasileña de lucha contra el tráfico es Um Grito Pela Vida (Un grito por la vida).
During the cultural celebration on the conference's final night, Sr. Joanne Pundyk of the Holy Names of Jesus and Mary dances the "quadrilha" from the northeastern region of Brazil, where she ministers. (GSR photo / Soli Salgado)
Y con el nuevo presidente de extrema derecha de Brasil Jair Bolsonaro [en la actualidad es Luiz Inácio Lula da Silva], cuyas posturas intolerantes a favor de la tortura preocupan a los defensores de los derechos humanos, Pundyk anticipa un "momento más difícil" para hacer su "trabajo". Le preocupa especialmente su antagonismo con las mujeres y las personas indígenas y LGBTIQ+, que son las más vulnerables a la trata, dijo.
"Algunas personas transgénero que quieren someterse a una operación para cambiar su aspecto físico suelen ser engañadas y víctimas de la trata", explicó. "Les dicen que pueden ganar mucho dinero y operarse, y cuando llegan allí, las meten en la prostitución".
Las hermanas de Brasil y Colombia son testigos de la afluencia de migrantes venezolanas que cruzan sus fronteras y se convierten en blanco fácil de los traficantes. La Hna. Sandra Hernández, del Divino Salvador, que ejerce su ministerio en Bogotá, Colombia, dijo que este es uno de los mayores retos de la Red Tamar, la red del país. Trabaja para absorber en la sociedad civil a los miles de excombatientes que, antes del acuerdo de paz colombiano de 2017, vivían en bosques y selvas.
"No hay condiciones favorables dentro de la educación o la salud porque esos recursos en cambio se dirigieron a las armas y la violencia estatal, agravando nuestros problemas sociales y especialmente para los migrantes y exsoldados", dijo. "Tenemos el doble de tarea".
With four languages spoken by those in the room, sisters used interpreters and headsets for all the presentations. (GSR photo / Soli Salgado)
Hernández dijo que la trata de seres humanos se manifiesta fácilmente en las instituciones de enseñanza, siendo los niños objetivos de alto riesgo debido a las frecuentes huelgas de profesores y a las protestas que dejan a los estudiantes en la calle.ç
Dado que los riesgos de trata aumentan "en un contexto migratorio", explicó, su red se ha centrado en los recién llegados de Venezuela. Llegan con problemas de salud, lesiones o necesidades básicas insatisfechas, "ya que suelen ser conducidas a la prostitución enmascarada como oportunidad".
Pero el tráfico de mano de obra sigue siendo una de las principales preocupaciones cuando se trata de migrantes venezolanos, que a menudo cobran la mitad del salario mínimo colombiano. "Es un trabajo difícil porque nos enfrentamos a varias formas de trata de seres humanos que pueden ser tan invisibles como la extracción de órganos humanos o tan polémicas como la rehabilitación de 'niños soldado', a los que consideramos víctimas de la trata".
En El Salvador, la hermana Carmela Gibaja Izquierdo, Ángel de la Guarda, afirma que uno de los retos es mantener la conexión entre todos los países que pertenecen a Red Ramá. Esto se debe a que todos son países de origen, tránsito y destino para los traficantes. Y aunque las parroquias y las oficinas episcopales están implicadas en la cuestión de la migración, dijo que la trata "sigue siendo secundaria" y "aún no ha calado hondo" como problema.
Adoptar un enfoque para abordar la trata de seres humanos que reúna a congregaciones e instituciones, dijo Gibaja, "es la única manera de responder a los complejos problemas; la respuesta no puede ser simple".
Un proyecto de tres años en Uruguay proporcionó formación y sensibilización a la población local, con la ayuda de Red Kawsay, la red que incluye Argentina, Paraguay, Perú y Uruguay. "La idea era generar actores capacitados para poder responder a la situación", dijo la oblata del Santísimo Redentor Hna. Sandra Ortiz. Los objetivos de la red para el próximo año son hacer frente a las fronteras y prestar más servicios a las víctimas, dijo.
Participants wrote down their reflections following presentations by networks, then displayed them for everyone to read throughout the three days. (GSR photo / Soli Salgado)
"Participar en [esta conferencia] ayuda a fortalecer lo que se hace en nuestras redes, seamos pocos o muchos", dijo. "Es importante escuchar diferentes experiencias y poder reflexionar sobre dónde está uno y cómo enfocamos nuestras realidades, aunque otros lugares parezcan mucho más avanzados que nosotros o tengan diferentes oportunidades. Siempre ayuda compartir".
A veces la red puede sentirse como "un puntito en un país tan grande" como Argentina, dijo la Hna. María Silvia Olivera, del Servicio Social Misionero. Asociarse con instituciones laicas y civiles puede ser una forma de abarcar más terreno, un enfoque que le interesaba aprender durante la conferencia. "Quizá no podamos copiar recetas exactas, pero ayuda estar expuestos a cómo hacen las cosas los demás".
Las hermanas de Canadá, que pertenecen a la red CATHII, están considerando la posibilidad de adoptar lo que las hermanas estadounidenses compartieron en una presentación sobre la formación de médicos y asistentes médicos para identificar los signos comunes entre las víctimas de la trata.
"Creo que con CATHII podríamos hacer algo así", dijo la hermana Lise Gagnon, de los Santos Nombres de Jesús y María. "Igual que ya visitamos hoteles, quizá podamos visitar también las salas de urgencias".
Por qué las hermanas hacen lo que hacen
Cuando tenía 14 años, la familia de clase media de Marlene Carson en Columbus, Ohio, acogió a una nueva pareja que se mudaba a su barrio. La casa de la pareja, en la que los vecinos confiaban plenamente, se convirtió en un lugar de encuentro para los niños después del colegio; invitaban a Carson y a sus amigas a pequeñas excursiones, cada vez más lejos de Columbus. Cuando invitaron a las niñas a Nueva York, la madre de Carson se negó varias veces, hasta que finalmente cedió, distraída por una tragedia familiar.
"Cantamos canciones cristianas todo el camino hasta Nueva York", recuerda Carson.
Sisters visit with Marlene Carson, center, for pictures and hugs. Carson spoke during the anti-trafficking conference of her experience being prostituted as a young teenager. (GSR photo / Soli Salgado)
Tras un día de compras y turismo por la ciudad, las chicas debían estar de vuelta en el hotel a las 8 de la tarde para vestirse para un espectáculo de Broadway. Pero, en lugar de eso, se encontraron con percheros llenos de vestidos transparentes de encaje, pezoneras y tangas.
Cuando una de ellas protestó, el hombre la abofeteó. Fue entonces cuando Carson, de 15 años, se dio cuenta de que se habían metido en algo más allá de su comprensión.
"Ese fin de semana, me vendieron 27 veces como una chica virgen criada en la Iglesia", dijo. "Ese primer acto, cada sueño, cada deseo, todo en mí murió ese día. Nunca pensé que estaría aquí de pie diciéndole a alguien lo grande que es Dios cuando ocurre algo así".
Carson y sus amigas fueron víctimas de la trata en las calles, en burdeles y en eventos deportivos profesionales.
Desde que escapó, Carson fundó Rahab's Hideaway, un programa de alojamiento reparador para víctimas de la trata de personas.
Flor Molina shares her story of surviving labor trafficking on the U.S.-Mexico border, where she was forced to live in a sewing factory. She has since worked with the sisters to pass legislation regarding this issue. (GSR photo / Soli Salgado)
Todos los participantes que hablaron con Global Sisters Report (GSR) dijeron que lo más destacado de la conferencia fueron las charlas de Carson y Flor Molina, una víctima del tráfico laboral que ahora trabaja con las hermanas en este tema. Fue un recordatorio de por qué hacen lo que hacen, dijeron, particularmente en un campo en el que la gente no necesariamente ve los frutos de su trabajo o finales felices.
Para Kathleen Bryant, religiosa de la Caridad que formaba parte del comité de planificación del evento, la reunión ayudó al grupo a convertirse en "hermanas entre hermanas en el hemisferio".
"Lo que me encanta es el reconocimiento de que todas tenemos la misma misión y estamos enfadadas por lo que les ha pasado a los niños, a las mujeres, a los jóvenes, a los hombres en el tráfico laboral, y que realmente estamos convencidas de que podemos hacer diferentes cosas y crear un cambio", dijo Bryant.
El hecho de que soo dos hermanas de México fueran las pioneras de Red Rahamim y fueran capaces de organizarse en este frente recordó a Bryant que "como estadounidenses, a veces pensamos que tenemos que tenerlo todo organizado primero con una declaración de misión y el presupuesto y todo lo demás". Como subrayó una hermana mexicana durante su presentación, crear y sostener Red Rahamim con poco apuntalamiento fue posible porque era una "obsesión".
La coordinadora internacional de Talitha Kum, la misionera comboniana Hna. Gabriella Bottani, dijo que las redes también son importantes para "llevar alegría a un tema oscuro", ya que sus respectivas comunidades tienden a desconocer las duras realidades que estas hermanas presencian en su ministerio.
Señaló que una ventaja crucial de su reunión fue "reconocer la diversidad de carismas, confiar las unas en las otras [para poder] compartir realmente nuestras experiencias y nuestros retos y nuestro sufrimiento en estas actividades", dijo. "Pero, al mismo tiempo, [compartir] la esperanza y las ideas que tenemos y los proyectos que estamos desarrollando, apoyándonos mutuamente".
The final night of the gathering was a cultural celebration. Here, Mexican sisters — many of whom work in other countries — sing a Mexican song together. (GSR photo / Soli Salgado)
Bottani, sin embargo, era la única hermana de Italia, por lo que invitó a todos los asistentes a bailar con ella mientras hacía una demostración de zapateado básico y establecía un ritmo para que todos la siguieran. Su baile fue emblemático de la red que dirige, ya que reunió a hermanas que se movían juntas con su guía, mientras risas, tropiezos e improvisaciones marcaban sus esfuerzos.
"Estamos escribiendo juntas la historia de Talitha Kum porque somos muchas historias", afirmó.
Attendees dance together as the international coordinator of Talitha Kum, Comboni Missionary Sr. Gabriella Bottani, gives instructions. (GSR photo / Soli Salgado)
Solo o con un compañero, discutan:
1. ¿Qué valor encontraron en la práctica las hermanas en este encuentro?
2. ¿Qué beneficios espirituales o emocionales generó el evento?
3. ¿Por qué las historias de las dos supervivientes fueron tan significativas para las hermanas?
Un hombre le pidió a Jesús que curara a su hija, que estaba gravemente enferma. Murió antes de que Jesús llegara a su casa. Jesús tranquilizó a su padre, diciéndole: "No tengas miedo; solo ten fe". Haciendo caso omiso de los que dudaban o le ridiculizaban, Jesús entró en la habitación donde estaba la niña. El Evangelio de Marcos dice:
"Cogió a la niña de la mano y le dijo: "Talitá kum", que significa: "¡Niña, levántate!” La niña, de doce años, se levantó inmediatamente y se puso a andar. [Se quedaron atónitos".
Marcos 5, 41-42. Haga clic aquí para leer el pasaje completo.
Medita y comparte, solo o con un compañero, estas ideas y preguntas:
1. El hombre tenía mucha fe, primero en que Jesús podía curar a su hija y luego en que le devolvería la vida. ¿Por qué la gente puede tener fe en que hay soluciones para la trata de seres humanos?
2. Entre los millones de víctimas de la trata de seres humanos en todo el mundo hay personas de todas las edades y sexos. ¿Por qué crees que una organización internacional de hermanas eligió "Talitha Kum" para su nombre?
El papa Francisco ha dicho que aprecia los "enormes y a menudo silenciosos esfuerzos" de las congregaciones religiosas, especialmente las femeninas, en apoyo de las víctimas de la trata. En 2017, un obispo que representaba al papa compartió esta percepción en un foro de las Naciones Unidas sobre la trata de personas:
"La realidad es que a muchos supervivientes de la trata les es difícil confiar en las fuerzas del orden, lo que hace que su liberación y el enjuiciamiento de sus traficantes sea mucho más difícil. La experiencia ha demostrado que es mucho más fácil que lleguen a confiar en las religiosas, y en otro personal de la Iglesia, que pueden fomentar su confianza en el proceso legal y proporcionarles un refugio seguro y otras formas de asistencia".
Obispo Paul R. Gallagher, Intervención sobre la protección y asistencia a las víctimas
1. ¿Por qué cree que a las víctimas de trata les cuesta confiar en los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley?
2. ¿Qué atributos y habilidades tienen las religiosas que les ayudan a llegar a las víctimas de la trata?
Hace diez años, la Iglesia católica creó una red de religiosas en todo el mundo para luchar contra la trata de seres humanos. "Talitha Kum" se extiende por 77 países y cuenta con más de 2000 religiosas que han dedicado su vida a las víctimas y supervivientes de la trata de seres humanos. Se centran en la prevención, la protección y la rehabilitación social.
El papa Francisco lanzó la campaña "Monjas Sanando Corazones" en 2019 para celebrar el 10.º aniversario de Talitha Kum. Los objetivos de la campaña incluyen capacitar a 600 religiosas para identificar y combatir la trata en sus comunidades, así como aumentar el número de redes Talitha Kum en un 20 % en los próximos cinco años.
Flor Molina, una de las supervivientes que habló en la reunión de hermanas, escapó tras 40 días de trabajos forzados como costurera. A menudo es difícil saber si los alimentos, la ropa y otros artículos que compramos están fabricados con mano de obra esclava. Tenga en cuenta estas realidades para ser un consumidor más responsable y evitar convertirse en víctima de la trata de personas:
- Visita la página Buy Slave Free de End Slavery Now para descubrir formas de comprar con inteligencia, conocer tu huella de esclavitud y escribir cartas a tus marcas favoritas.
- Asume el compromiso de la Human Thread Campaign para saber más sobre nuestro papel en la trata de seres humanos dentro de la industria de la confección y cómo podemos lograr un cambio real.
- Explora cómo puedes apoyar el trabajo de Talitha Kum aquí. Empieza por seguirles en las redes sociales.
- Hazte voluntario de la Human Thread Foundation, cuyo trabajo incluye las fotos de la campaña "Monjas Sanando Corazones".
- Explora las formas en que tú y tus amigos pueden evitar convertirse en víctimas de la trata de seres humanos, lo que incluye ser cautelosos con el uso de las redes sociales.
Señor, hiciste que pareciera tan fácil...
"¡Niña, levántate!"
No es fácil levantar las vidas de tantas personas que están muertas por la trata de seres humanos.
Fortalécenos, Señor, para este desafío.
De manera especial, fortalece a las hermanas que dan y arriesgan tanto para llegar a las víctimas.
Levántanos a todos a una vida más libre en ti.
Amén.
Dinos lo que piensas de este recurso, o danos ideas sobre otros recursos que te gustaría ver, poniéndote en contacto con nosotros a través de [email protected].
