Más de 1300 personas participaron en la asamblea de la LCWR, celebrada en Orlando, Estados Unidos, del 11 al 14 de agosto, con motivo del 70.º aniversario de la organización.(Foto: Dan Stockman)
La mayor conferencia de liderazgo para mujeres religiosas de Estados Unidos celebró su asamblea anual del 11 al 14 de agosto, conmemorando su 70.º aniversario con un mensaje en vídeo del papa León XIV, otro mensaje de la primera mujer religiosa en supervisar a las religiosas y religiosos en la historia de la Iglesia católica, conversaciones sinodales y una marcha por la justicia.
La Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas (LCWR, por sus siglas en inglés), que representa a aproximadamente dos tercios de las casi 35 000 hermanas de Estados Unidos, reunió a más de 1300 asistentes a su asamblea anual, entre ellas lideresas, promotoras de justicia y responsables de comunicación de las distintas congregaciones de hermanas que la integran, así como representantes de numerosos grupos, expositores e invitados.
Entre los invitados se encontraban representantes de la Asociación de Hermanas Latinas Misioneras en EE. UU. y de la Confederación de Religiosas Latinoamericanas (CLAR). También asistieron la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos, el Consejo de Superioras Mayores de las Religiosas, la Conferencia de Hermanos Religiosos, la Conferencia de Religiosas de Canadá (CRC) y la Conferencia Nacional de Hermanas Negras.
La #LCWR celebró su 70.º aniversario en Orlando, #EEUU, con un mensaje del #papaLeónXIV, la presencia de la #CLAR y una marcha por la migración, el racismo y el cambio climático. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol
Un comité continental que vuelve a activarse
Las responsables de LCWR señalaron que la presencia de la CLAR y de la CRC fue especialmente importante, ya que entre todas están trabajando para reactivar y potenciar el Comité Interamericano, una organización formada por estos tres grupos. Este comité existe desde 1971, pero sus reuniones bianuales se vieron interrumpidas por la pandemia de COVID-19.
La directora ejecutiva de LCWR, la hermana Carol Zinn, señaló que estrechar los lazos entre las Américas tiene sentido porque ninguno de los problemas que preocupan a las hermanas —como el racismo, el cambio climático y la migración forzada— se detiene en la frontera.
"La migración de las personas es un problema continental. La crisis climática es un problema continental", afirmó.
La asamblea comenzó su primera jornada completa con un mensaje en vídeo grabado por el papa, quien señaló que las religiosas pueden ser fundamentales a la hora de hacer frente a la indiferencia y la impotencia en el mundo.
"La Iglesia las necesita, y toda la diversidad y riqueza de las formas de consagración y ministerio que representan", dijo León en el vídeo. "Porque con su vitalidad y su testimonio de una vida centrada en Jesús, pueden contribuir a despertar al mundo".
También agradeció a las hermanas su labor.
"De manera particular, a través de los numerosos carismas otorgados por el Espíritu Santo a lo largo de la historia, las mujeres y los hombres consagrados han contribuido a hacer visible la misión y el misterio de la Iglesia en nuestro mundo", afirmó el papa. "En este sentido, expreso mi gratitud por las contribuciones de sus institutos en los ámbitos de la evangelización, la educación y la atención a los pobres y marginados, por citar solo algunos".
Los asistentes también escucharon un mensaje de bienvenida de la hermana Simona Brambilla, misionera de la Consolata. Brambilla fue nombrada por el papa Francisco en enero de 2025 prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, lo que la convirtió en la primera religiosa en supervisar a los religiosos.
Además, la hermana Nathalie Becquart, de las Misioneras Javerianas y subsecretaria del Sínodo de los Obispos en el Vaticano —la primera mujer en ser miembro con derecho a voto en un sínodo—, guió a los asistentes a través del proceso de diálogo sinodal. Becquart habló sobre el significado y la importancia de la sinodalidad, que significa "caminar juntos".
"Como mujeres y hombres consagrados procedentes de tantos lugares y congregaciones diferentes de toda América, no están al margen del camino sinodal. Están en su corazón", afirmó Becquart.
La presidenta de LCWR, la hermana Vicky Larson, de las Hermanas de la Presentación de Dakota del Sur, explicó a los asistentes en su discurso presidencial que el tema de la asamblea, "Muchos carismas, un solo espíritu, una sola llamada", se aprecia mejor desde una perspectiva musical. La buena música requiere que los miembros del grupo se escuchen unos a otros.
"El Espíritu Santo nos pide que lideremos escuchando", afirmó Larson. "No una escucha indiferente. No una escucha superficial. Sino una escucha sinodal profunda, contemplativa y guiada por el Espíritu: la que nos transforma".
Una canción con una sola nota en un solo instrumento resultaría "monótona, sin vida e irreconocible", señaló.
"Sin embargo, cuando entrelazamos muchas notas diferentes —cuando la melodía se une a la armonía—, surge algo mucho más bello", dijo Larson. "Algo con capas, con textura y lleno de vida".
#LCWR, la #CLAR y la Conferencia de Religiosas de Canadá (CRC) reactivan el Comité Interamericano, que existe desde 1971, para responder juntas a la migración forzada y el racismo. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol
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De la escucha a la acción: la Marcha de Jericó
Cientos de asistentes participaron en una marcha solemne para lamentar, orar y defender causas como la migración forzada, el racismo y el cambio climático.
Denominada Marcha de Jericó, esta ceremonia incluye canto, oración y silencio, y constituye una forma de testimonio público no violento arraigada en el Antiguo Testamento, cuyo nombre proviene de la historia bíblica de Josué marchando siete veces alrededor de la ciudad amurallada de Jericó.
"Las Marchas de Jericó se han celebrado alrededor de prisiones, centros de detención, en lugares donde se ha producido violencia en las ciudades y en lugares donde existe la injusticia", explicó Zinn a los participantes. "Hoy estamos creando un acto central que señala y lamenta la injusticia que queremos abordar".
Cada vuelta abordaba un tema como la dignidad humana, el racismo, la violencia, la pobreza y el derecho al voto. En cada vuelta, las hermanas rezaban la Letanía de los Santos.
La asamblea concluyó con una fiesta para celebrar el aniversario, que contó con la actuación de un grupo de mariachis itinerante, seguida de animados bailes.
