Un grupo cruza el Paseo de la Reforma en Ciudad de México, el 6 de julio de 2026, junto a cientos de fotos de mujeres, hombres y niños desaparecidos adosadas a una pared, para visibilizar la crisis de más de 130 000 desaparecidos en México, aprovechando la atención internacional del Mundial de la FIFA 2026. (Foto: GSR en español/Rhina Guidos)
Artistas actúan en el Estadio de la Ciudad de México —rebautizado así para la Copa Mundial de la FIFA— durante la ceremonia inaugural del 11 de junio de 2026, antes del partido entre México y Sudáfrica. (Foto: OSV News/Reuters/Kai Pfaffenbach)
Tal es el fervor de México por el fútbol durante el Mundial de la FIFA 2026 que una estatua del Niño Jesús de la catedral metropolitana de la capital luce una versión miniatura del uniforme de la selección nacional. En cualquier lugar, dentro o fuera de los hogares, es difícil no escuchar, a todo volumen, la transmisión del partido que se juega en ese momento. Y es casi imposible dar un paseo sin ver a un perro vestido con el uniforme verde, blanco y rojo del Tri.
Las familias de las más de 134 000 personas desaparecidas en México quieren que el resto del país dedique a su búsqueda la misma pasión que despierta el fútbol. Algunas han encontrado ese apoyo en religiosas que les brindan alimento, alojamiento, escucha, abrazos e información para presentar una denuncia, además de acompañarlas en su esfuerzo por aprovechar la atención que genera la Copa Mundial de la FIFA 2026 para visibilizar la crisis de las desapariciones en México.
Meses antes del torneo, autoridades informaron que se habían encontrado cientos de bolsas con restos humanos a unos 10 a 20 kilómetros del Estadio Akron, uno de los recintos del Mundial en Guadalajara.
Hermanas Combonianas, Franciscanas, Carmelitas y Apostólicas del Sagrado Corazón han acompañado este verano a las familias que buscan a sus seres queridos en fosas clandestinas cerca de sedes del Mundial, como el Estadio Akron. También han difundido imágenes inspiradas en el fútbol que muestran a las personas desaparecidas con la camiseta de la selección mexicana y han acompañado a las familias en su exigencia de que el Gobierno intensifique los esfuerzos para encontrarlas.
#HermanasCatólicas acompañan a las familias de más de 134 000 #desaparecidos en #México, en misas, manifestaciones y fosas clandestinas celebradas cerca de los estadios del #MundialDeFútbol2026. #GSREnEspañol
Aficionados pasan el 4 de julio de 2026 junto a un banco en Guadalajara, México, en cuyo lateral hay pegados cuatro carteles con fotos de personas desaparecidas a quienes sus familias mostraron con la camiseta de la selección mexicana para llamar la atención sobre sus rostros durante la Copa Mundial de la FIFA 2026. (Foto: GSR en español/Rhina Guidos)
México —que ya ha acogido el Mundial en dos ocasiones anteriores— ha decorado estaciones de metro y autobuses con el eslogan: "La pelota vuelve a casa".
Pero las familias de las personas desaparecidas han respondido con otro mensaje: "¿Y nuestros seres queridos, cuándo?", una pregunta que —según la Hna. María Dolores Ramírez Ramírez, de las Carmelitas del Sagrado Corazón— refleja el sentir de quienes buscan a sus familiares. La religiosa acompaña a familias de personas desaparecidas en Guadalajara, la segunda ciudad más grande de México. Jalisco, el estado donde se ubica la ciudad, es considerado el epicentro de la crisis de las desapariciones y concentra más de 16 000 de los casos registrados en el país.
Las desapariciones suelen atribuirse a los cárteles y otros grupos del crimen organizado. Entre las personas desaparecidas hay migrantes y jóvenes que fueron asesinados tras rechazar el reclutamiento por parte de esos grupos. Se cree que otras fueron víctimas de trata de personas. El concepto de personas desaparecidas abarca realidades muy diversas, explicó a Global Sisters Report (GSR) en español, en octubre, la Hna. Clara Malo Castrillón, provincial de la Sociedad del Sagrado Corazón en México.
Sin embargo, un factor común es que muchas de las personas desaparecidas provienen de contextos de pobreza, lo que facilita que se minimicen las circunstancias de su desaparición, señaló Malo.
"Algunas personas dicen: '¿En qué andaría ese hijo?', insinuando que la persona desaparecida debía de estar involucrada en actividades ilícitas o que, de no ser así, nada le habría pasado", afirmó la Hna. María Refugio Chávez Valle, de las Apostólicas del Corazón de Jesús.
Al igual que la Hna. Ramírez, Chávez acompaña a las mujeres conocidas como 'madres buscadoras' en Guadalajara, aunque también brinda apoyo a padres y otros familiares.
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Durante los partidos del Mundial disputados en la ciudad, las hermanas han acompañado a las 'buscadoras' a misas celebradas en memoria de las personas desaparecidas o por su aparición con vida, y han permanecido al lado de estas mujeres tras su regreso de manifestaciones pacíficas realizadas frente a los estadios que han albergado encuentros del Mundial.
Chávez afirmó que ha sido testigo del cansancio de las buscadoras tras pasar horas pegando carteles en los postes de la ciudad, con la esperanza de que, entre la marea de turistas internacionales y aficionados al fútbol, alguien reconozca un rostro, aporte una pista o, al menos, mire más allá de la celebración del Mundial y se sume a la búsqueda de las personas desaparecidas.
"El mundo nos ve festejar, pero más de 134 000 familias mexicanas siguen buscando a sus seres queridos. ¿Y tú? ¿Qué estás haciendo para encontrarlos?", decía una pancarta colocada el 8 de julio a los pies del Ángel de la Independencia, un monumento emblemático en el corazón de la Ciudad de México.
Las familias de las personas desaparecidas no buscan empañar la alegría de los demás, explicó Rosa Rivera, madre de dos hijos desaparecidos en Guadalajara. Pero, cuando tantas personas han desaparecido, no se puede ignorar esa realidad ni celebrar mientras un ser querido sigue sin aparecer, dijo a GSR en español.
"¿Y nuestros seres queridos, cuándo?", preguntan las familias de 134 000 #desaparecidos frente a los estadiso del #MundialDeFútbol2026 en #México, acompañadas por #HermanasCatólicas. #GSREnEspañol
La Hna. María Dolores Ramírez Ramírez, de las Carmelitas del Sagrado Corazón, abraza a un padre cuyo hijo está desaparecido, el 26 de junio de 2026 en Guadalajara, México. (Foto: GSR en español/cortesía de Casa Luisita)
"Es difícil decir que estás de luto cuando todo el mundo quiere celebrar [el Mundial]", afirmó.
Rivera, sin embargo, ha encontrado consuelo entre las religiosas y el colectivo de 'buscadoras' de Guadalajara, que conocen el dolor de una madre que busca a un hijo desaparecido.
Conscientes del dolor que viven las familias de las personas desaparecidas, los obispos mexicanos publicaron un comunicado el 25 de junio, mientras México celebraba su clasificación a los octavos de final del Mundial y las voces de quienes siguen buscando a sus familiares quedaban opacadas por la euforia.
"Como mexicanos, compartimos los gozos y las esperanzas, así como las tristezas y las angustias de nuestro pueblo", escribieron los obispos. "No escapa a nuestra mirada el esfuerzo de las madres buscadoras por hacer visible —durante los eventos del Mundial— una herida que sigue sangrando en nuestro pueblo: la de sus hijos desaparecidos".
Como mexicanos, compartimos los gozos y esperanzas, así como las tristezas y angustias de nuestro pueblo. No escapa a nuestra mirada el esfuerzo de las 'madres buscadoras' por hacer visible – durante los eventos del Mundial— una herida que sangra en nuestro pueblo: la de sus hijos desaparecidos", escribieron los obispos.
A medida que el evento llega a su fin el 19 de julio, los simpatizantes de las familias, entre ellos las hermanas, afirman que quieren que México sea campeón mundial, pero no solo en el mundo del fútbol. Algunos reclaman un esfuerzo más amplio, tanto por parte de la ciudadanía como del Gobierno, para dar prioridad a la búsqueda de los desaparecidos.
A medida que el Mundial se acerca a su final, el 19 de julio, quienes apoyan a las familias —entre ellos las religiosas— aseguran que quieren que México sea campeón del mundo, pero no solo en el fútbol: reclaman un compromiso mucho mayor, tanto de la ciudadanía como del Gobierno, con la búsqueda de las personas desaparecidas.
"Las familias de los desaparecidos dicen que es fácil organizar un evento como el Mundial”, afirmó Ramírez. "Pero la verdadera victoria será que [sus hijos] vuelvan a casa", añadió.
