Las Hijas de la Caridad y la Cruz Roja Española distribuyen alimentos, medicinas y otros productos de primera necesidad entre los migrantes que llegaron a Ceuta, ciudad española situada en el norte de África, junto a la frontera con Marruecos. A finales de julio, más de 70 000 personas entraron en la ciudad. (Foto: cortesía Mari Carmen Sapiña)
Después de la eucaristía matutina de cada día, una de las labores de la hermana Mari Carmen Sapiña consiste en asistir a un grupo de 50 migrantes para que puedan ducharse en el Centro San Antonio. Es una de las tareas cotidianas de las cinco religiosas de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl que se encuentran en Ceuta desde el 12 de agosto.
Ceuta es una ciudad autónoma española situada en el norte de África, junto a la frontera con Marruecos. A finales de julio de 2026, una entrada masiva de personas migrantes desbordó su capacidad de respuesta. El Ministerio del Interior cifró en 72 000 las personas que entraron durante la crisis iniciada el 30 de julio. El 4 de agosto, el ministro Fernando Grande-Marlaska calculó que unas 70 000 ya la habían abandonado.
Entregadas al servicio de Jesucristo en los más pobres, las cinco religiosas participan en la distribución de alimentos y en la atención a personas de diferentes edades. Junto a la Cruz Roja Española y la organización internacional Médicos del Mundo, colaboran en estas labores. Además, imparten clases de español durante una hora y media diaria, y acompañan a niñas y niños mientras estos pintan, cantan o participan en juegos.
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Cinco #HijasDeLaCaridad reparten alimentos, imparten clases de español y acompañan a personas migrantes en #Ceuta, ciudad española del norte de África, donde más de 70 000 personas llegaron a finales de julio. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol
La Hna. Mari Carmen Sapiña reparte alimentos a los migrantes en Ceuta, ciudad española en el norte de África. En colaboración con la Cruz Roja Española, las cinco religiosas de las Hijas de la Caridad atienden a quienes llegaron a la ciudad tras la entrada masiva de julio. (Foto: cortesía de Mari Carmen Sapiña)
Una ración de alimentos por día
Las hermanas también participan en el reparto de alimentos para miles de personas en la playa del Trampolín.
Desde la Cruz Roja Española precisaron que "la cifra de kits de alimentación básica oscila dependiendo del día, con una media de 3500 unidades".
La bolsa contiene "agua, leche o zumo, pan, atún o queso, mortadela, fruta o algún dulce", explica la Hna. Sapiña, quien agrega que "eso es lo único que tienen cada día". La religiosa advierte que "hay personas famélicas" y describe el ingreso de los migrantes: "Primero entran madres con sus hijos, después otros menores y, por último, hombres, [todos] de cien en cien".
Sapiña, diplomada en Trabajo Social por la Universidad de Valencia (España), recuerda que esas personas migrantes permanecen en chozas de cartón o plástico, sin aseos, electricidad ni agua, y tampoco reciben atención sanitaria suficiente. "El hospital solo atiende urgencias", señala.
Para Sapiña, otro punto de preocupación es que las mujeres embarazadas no están recibiendo atención especializada. Dice que desconoce cuántas se encuentran en estado de gravidez.
"Nadie tiene idea de cuántas son las embarazadas; también hay menores no acompañados que siguen en la calle", manifiesta sobre la situación de Ceuta, después de haber permanecido allí más de 40 días.
Tras la llegada de 70 000 migrantes a #Ceuta en julio, las #HijasDeLaCaridad Mari Carmen Sapiña, Cristina, Clara, Araceli, Julia y Vicenta se volcaron en la atención a quienes llegaron a la ciudad. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol #España
De acuerdo con una nota publicada el 11 de septiembre en el portal del Gobierno de Ceuta, el presidente de la ciudad Juan Jesús Vivas situó en 13 000 el número de personas que permanecían allí "en situación irregular o en recursos de acogida". La cifra equivalía a cerca del 16 % de la población empadronada en Ceuta, que era de 83 595 habitantes al 1 de enero de 2025, según las cifras oficiales publicadas en el Boletín Oficial del Estado. Se trata de un cálculo basado en la población empadronada, no de un recuento de las personas que estaban en la calle.
Diez días después, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática Ángel Víctor Torres declaró que unos 3500 extranjeros continuaban en las calles de Ceuta, entre ellos cientos de menores de edad. Esta cifra se refería a quienes seguían en la calle, mientras que la anterior incluía a personas en situación irregular o alojadas en recursos de acogida.
Más allá de las cifras oficiales, Sapiña asegura: "Nunca había visto una avalancha así, tan grande como la de Ceuta". "Desbordante" es otro término que utiliza durante la conversación telefónica del 26 de septiembre al hablar de las circunstancias de las personas migrantes y sin hogar con quienes ha interactuado en la zona.
La entrada masiva de julio de 2026 también recuerda a la ocurrida en mayo de 2021, cuando entre 12 000 y 15 000 personas cruzaron a Ceuta desde Marruecos, según las estimaciones publicadas entonces.
Durante sus 35 años al servicio de Jesucristo en los más pobres, como ella misma recalca, Sapiña no había vivido una situación como la de Ceuta. Su vocación la llevó, siendo muy joven, a principios de los años noventa, a prestar asistencia en Honduras a través de la asociación Juventud Mariana Vicenciana (JMV). Libia y varias localidades de España, entre ellas Alicante, Castellón y Zaragoza, también son lugares donde ha trabajado con personas vulnerables.
La Hna. Mari Carmen Sapiña y otras cuatro religiosas colaboran en la atención a personas migrantes en #Ceuta, desde el reparto de alimentos hasta las duchas y las clases de español. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol #España
El tiempo que haga falta
Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl trabajan en hospitales, escuelas, hogares infantiles y residencias para personas mayores. También acompañan a personas sin hogar y ofrecen apoyo en pisos tutelados, centros de día, centros de rehabilitación para personas con dependencias y centros de inserción sociolaboral.
La congregación está representada en Ceuta desde el 12 de agosto por las hermanas Mari Carmen Sapiña, Cristina, Clara, Araceli y Julia (estas cuatro últimas pidieron ser identificadas solo por su nombre). Una sexta hermana, Vicenta (quien también pidió ser identificada solo por su nombre), perteneciente a una de las cuatro provincias canónicas de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl en España, estuvo al servicio durante varios días.
Las religiosas se sumaron a las labores ante la emergencia en Ceuta después de ofrecerse como voluntarias y organizar el viaje en apenas dos días.
"El tiempo que haga falta", responde la Hna. Mari Carmen Sapiña sobre su permanencia en #Ceuta, donde cinco #HijasDeLaCaridad acompañan a personas migrantes en condiciones precarias. #HermanasCatólicas #GSRenEspañol #España
Ante la pregunta de cuánto tiempo más esperan permanecer en Ceuta, Sapiña respondió: "El tiempo que haga falta".
Inicialmente, las hermanas se alojaron en una vivienda de un miembro de la organización eclesial Movimiento de los Focolares. Después del 31 de agosto, han permanecido en un espacio cedido por las Misioneras de la Inmaculada Concepción.
En un texto que ella misma escribió, relata: "Sólo alzo la mirada para que se encuentre con los ojos de cada persona que pasa… sí, ¡aunque sean miles! Y me sorprendo cada día de cómo también ellos… cabizbajos… alzan la mirada y conectamos… y se produce el milagro de la sonrisa instantánea, del agradecimiento, del cariño".
Sapiña detalla el acompañamiento que las religiosas han ofrecido durante semanas, tanto en las clases como en la atención a las personas migrantes. "Ya muchos nos conocen porque nos ven todo el día donde están ellos, cuando van a ducharse, a curarse, a aprender algo de español… o están por la calle y nos gritan: '¡Gracias!'. Y nos llaman por nuestro nombre… y se sorprenden cuando también nosotras les llamamos por su nombre y les decimos alguna palabra en darija —lengua de uso cotidiano en Marruecos— y nos reímos con ellos".
Varias de las personas migrantes con las que ha hablado Sapiña le dicen que no quieren regresar a Marruecos porque ven pocas oportunidades de formación y quieren trabajar en España para enviar dinero a sus familias.
Para las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl desplazadas a Ceuta, acompañar a las personas migrantes ha supuesto una tarea cotidiana que, por ahora, no tiene fecha de finalización.
Nota de la editora: La entrevista para estre reportaje se realizó unos días antes del desalojo de la playa del Trampolín, divulgado el 4 de octubre de 2026.
