"La pasión en la cruz nos revela que cuando soltamos lo que es transitorio (el ego, las máscaras, el apego al control) queda lo que es eterno. (...) En la cruz, Jesús deja de ser alguien para ser el Todo en todos. Al decir 'en tus manos encomiendo mi espíritu', está soltando la última resistencia. Al soltar el juicio (ego), la separación desaparece", escribe la teóloga Hna. Hilda Mateo sobre el Viernes Santo para la serie El Rincón de las Teólogas.