La Hna. Phyllis Sellner (franciscana de Rochester), de Palm Desert, California, EE. UU., entrega bolsas con regalos a los hombres del albergue Cobina Posada del Migrante, donde las hermanas y sus amigos celebraron el Día del Padre el 6 de junio de 2026 en Mexicali, México. (Foto: GSR/Rhina Guidos)
Boris apenas podía creer la suerte que había tenido. Varado en Mexicali, México, tras huir de la persecución en El Salvador, su país natal, había llegado de noche al albergue Cobina Posada del Migrante, donde solo esperaba dormir unas horas antes de seguir camino hacia otra ciudad en busca de trabajo.
Pero a media mañana del 6 de junio, cuando se disponía a marcharse, comenzaron a llegar hermanas católicas de diversas congregaciones de Estados Unidos (EE. UU.), quienes trajeron ropa limpia, regalos, una piñata con la camiseta de la selección mexicana de fútbol para el Mundial y mariachis dispuestos a animar a otros padres.
"Si no tuvieran este evento al que acudir, no tendrían nada. Esto parece Navidad", declaró a Global Sisters Report (GSR) la hermana Suzanne Jabro, de la congregación de San José de Carondelet.
Aunque no era oficialmente el Día del Padre [que en EE. UU. y México se celebra el tercer domingo de junio], las hermanas y sus amigos agasajaron a los padres del grupo unos días antes de lo previsto, preocupados por el aumento de las temperaturas en Mexicali, que en los últimos años han llegado a alcanzar los 49 °C (120°F) en julio. La visita fue organizada por Border Compassion, una organización sin ánimo de lucro fundada por Jabro bajo los auspicios de Sisters of St. Joseph Ministerial Services y que cuenta con el apoyo de hermanas de diversas congregaciones, así como de grupos católicos y otros grupos ecuménicos.
"Si no tuvieran este evento, no tendrían nada": Hna. Suzanne Jabro, fundadora de Border Compassion, sobre fiesta por el Día del Padre para migrantes en frontera entre México y EE. UU.
Los hombres del albergue Cobina Posada del Migrante juegan a las sillas musicales durante una celebración del Día del Padre organizada por religiosas y sus amigos el 6 de junio de 2026 en Mexicali, México. (Foto: GSR/Rhina Guidos)
Los hombres sonreían a las hermanas y a los voluntarios, pero bajo esa sonrisa se escondía la tristeza de estar lejos de sus hijos.
Boris, que no quiso dar su apellido por miedo, dijo que no dejaba de pensar en su hija de cuatro años, que estaba en El Salvador. Había huido tras recibir la advertencia de un familiar de que las autoridades le perseguían en su país, donde hombres como él han sido detenidos indefinidamente en prisión sin motivo alguno, y tampoco se les ha garantizado el debido proceso. Aunque en México le habían golpeado y robado, no tuvo más remedio que quedarse allí y buscar trabajo para mantener a su familia desde la distancia, explicó a GSR.
Rogelio, otro padre del centro de acogida, contó su historia de cómo fue deportado tras 25 años en EE. UU., debido a la campaña de represión del Gobierno de Trump. Sus tres hijos y su esposa siguen en ese país.
Entre los padres del grupo había uno que había sido deportado de EE. UU. durante una redada de inmigración. Él sacó su móvil y mostró una foto en la que posaba junto a su hijo mientras este recibía un premio allí. Si hubiera habido alguna forma de obtener un permiso legal para quedarse, lo habría hecho, dijo, porque le dolía estar lejos de su familia y se culpaba a sí mismo por no haberlo intentado con más ahínco.
La hermana Lisa Buscher, de la Sociedad del Sagrado Corazón, de San Diego, ayudó a preparar bolsas de regalos para los padres del grupo, que incluían una cartera con 60 dólares. Por su parte, la hermana Teresa Lynch, de San José, tomaba fotos de la celebración y de quienes trabajaban.
Voluntarios de la arquidiócesis de Los Ángeles, de la Iglesia Episcopal y de parroquias católicas de California animaron a los padres, que jugaron a las sillas musicales, se refrescaron lanzándose globos de agua y rompieron una piñata al son de la música de los mariachis. Además, les ayudaron a elegir vestimenta, que incluía calcetines, ropa interior y gorras que les quedaran bien; les entregaron pastillas de jabón y les regalaron Biblias nuevas, rosarios y estampas.
Advertisement
La Hna. Suzanne Jabro (San José de Carondelet), vestida de amarillo, sonríe a un grupo de mujeres en el albergue Posada del Migrante de Cobina durante la celebración del Día del Padre el 6 de junio de 2026. Jabro, que dedicó décadas a la pastoral penitenciaria, es la fundadora de Border Compassion, una organización que facilita los encuentros entre migrantes, religiosas, grupos ecuménicos y otras personas. (Foto: cortesía Hna. Teresa Lynch)
Aunque las hermanas poco podían hacer para reunirlos con sus seres queridos, el objetivo de la jornada era el acompañamiento, explicó la hermana franciscana Phyllis Sellner, de Palm Desert (California).
"Les damos una palmada en el hombro para que puedan sentir… que pueden desahogarse y simplemente estar con ellos", dijo, y añadió que la presencia de las hermanas allí parecía reconfortarlos: "Hay algo en eso que lo hace especial para ellos. Eso creo".
Con la temperatura en ascenso hasta los 40 °C (105°F), el padre Ken Deasy, que había viajado desde Hawai para el evento, se dirigió a los hombres y les dijo que nadie es perfecto, pero que el amor de Dios está ahí para todos. A continuación, se puso una estola y cogió un pequeño frasco con aceite para ungir, mientras algunos de los hombres hacían cola para recibir una bendición.
Boris, que terminó el día con el premio en metálico por ganar al juego de las sillas musicales y al lanzamiento de globos, y que ahora tenía equipaje nuevo, ropa limpia y jabón, también se unió a la fila.
"De todos los lugares a los que he viajado, nunca he visto ni vivido nada parecido a lo que está ocurriendo aquí hoy. Esto es increíble y no puedo expresar con palabras lo que ha significado para mí", dijo con expresión de sorpresa.
Entrada al albergue Cobina Posada del Migrante en Mexicali, México, donde la organización sin ánimo de lucro Border Compassion proporciona suministros esenciales y servicios adicionales a los migrantes. (Foto: cortesía Border Compassion)
Nota: Este artículo fue publicado originalmente en inglés el 18 de junio de 2026.
