El paisaje nocturno de la portada de "Nacer de Nuevo" evoca la travesía en la oscuridad que vive hoy la vida religiosa en América Latina, imagen central del discernimiento que propone la CLAR en su Horizonte Inspirador 2025-2028. (Foto: cortesía Revista CLAR No 3 de 2025)
En un nuevo documento, la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR) dice que los hombres y mujeres de vida consagrada de la región deben escuchar la llamada del Espíritu, buscar nuevos caminos y dejar modelos eclesiales del pasado para poder "renacer", y dar esperanza en tiempos de oscuridad.
"¡Nacer de Nuevo! Encuentro de Nicodemo con Jesús: llamadas a la transformación" es el horizonte inspirador de la CLAR para el trienio 2025-2028. El documento, presentado en septiembre de 2025 en el VI Encuentro de Comisiones en Quito, Ecuador, toma como ícono el encuentro nocturno entre Nicodemo y Jesús (Juan 3,1-21). Más que un plan de acción, es un proyecto espiritual y pastoral que orienta el discernimiento de cerca de 150 000 religiosas y religiosos en América Latina y el Caribe.
"América Latina y el Caribe se encuentran atravesando una de las coyunturas más desafiantes de su historia", dice el documento, en una de sus partes, y agrega: "La profunda crisis civilizatoria que vivimos no es solo política o económica; es, ante todo, una crisis antropológica y relacional que hiere la dignidad humana, destruye el sentido profundo de la vida y entroniza la tiranía del individualismo. La cultura del descarte y la lógica que lo organiza todo para que 'solo se salven los fuertes' avanzan, debilitando el tejido social, desfigurando los valores esenciales de nuestras comunidades y haciendo desaparecer el bien común de cualquier discusión política civilizada".
Frente a democracias frágiles y declive vocacional, el documento "Nacer de Nuevo" de la CLAR llama a la vida religiosa a una fe existencial, al diálogo decolonial y a defender la vida, abrazando la pequeñez como lugar teológico
Portada del documento "Nacer de Nuevo", una guía para ayudar a CLAR a discernir y actuar ante los graves problemas que siguen azotando a América Latina. (Foto: GSR en español/ Rhina Guidos)
Ante este contexto, el horizonte inspirador propone siete llamadas a la transformación: abrazar la pequeñez como lugar teológico, profundizar la vida fraterna en comunidad, integrar la espiritualidad con el compromiso social, emprender el itinerario del discipulado misionero en sinodalidad, dialogar interculturalmente desde una perspectiva decolonial, defender la vida y los derechos humanos, y transitar de una fe ritual o devocional hacia una fe existencial y comprometida con la realidad.
Como horizonte inspirador, el texto es una guía para ayudar a la principal organización de vida religiosa en América Latina y el Caribe a discernir y tomar acción. Pero más que un documento, "es un canto de esperanza para toda la vida religiosa", dice la CLAR.
En una entrevista con Global Sisters Report en español, el padre José Luis Loyola, presidente de la CLAR para el periodo 2025-2028, dijo que en medio de un momento de oscuridad, el Espíritu sigue acompañando a la vida religiosa, igual que al resto de la humanidad. "Y nos sigue abriendo horizontes de camino en medio de esta travesía… que parece ser de noche", apunta.
"¡Nacer de Nuevo!" afirma que democracias frágiles, el avance del crimen organizado, sistemas capitalistas extractivistas que desangran territorios y una cultura del descarte siguen azotando a América Latina y afectando también a la vida religiosa, justo cuando ella experimenta un declive de vocaciones. Sin embargo, hay que abrazar esa pequeñez "con los ojos fijos en Jesús" y "recrearnos de manera nueva, relativizando los números y reorganizando formas y estructuras en favor de la misión", sostiene el documento.
"No es tiempo de miedo, ni de indiferencia; es tiempo de (...) sembrar esperanza donde parece no haber futuro", reza en el Horizonte Inspirador 2025-2028 de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosos (CLAR)
El padre José Luis Loyola, presidente de la CLAR, afirma que el Espíritu acompaña y conduce a la transformación de la vida religiosa, incluso en tiempos oscuros. Imagen de un encuentro en Ciudad de México, octubre de 2025, junto a religiosas de América Latina y EE. UU. (Foto: GSR en español/Rhina Guidos)
A pesar de que existe una tensión dentro la vida religiosa entre quienes desean preservar estructuras del pasado y quienes promueven reformas, ante cambios epocales, la Iglesia tiene que salir de los esquemas tradicionales, se añade en el texto del Horizonte Inspirador 2025-2028 de la CLAR. "No es tiempo de miedo, ni de indiferencia; es tiempo de asumir nuestra responsabilidad histórica, de ponernos en camino, de salir al encuentro, de abrazar las causas justas, de construir puentes de paz y de sembrar esperanza donde parece no haber futuro", apunta.
La portada de "Nacer de Nuevo" muestra el encuentro entre Jesús y Nicodemo, un ícono para la vida religiosa que invita a consagradas y consagrados a salir al encuentro de Jesús en tiempos de oscuridad, afirmó el padre Loyola, superior general de la Congregación de los Misioneros del Espíritu Santo.
El documento representa a Nicodemo como alguien que se atreve a recorrer la noche, a salir de sus certezas y estructuras conocidas, un itinerario que puede leerse como el camino espiritual que la CLAR propone. "Y nos invita, como a Nicodemo, a atrevernos a salir de nuevo, para poder nacer de nuevo" y tomar nuevos caminos de transformación, incluso la sinodalidad, agregó Loyola.
El Horizonte Inspirador 2025-2028 se estructura en tres grandes ejes: la espiritualidad de comunión, que fortalece los vínculos fraternos; la profecía esperanzadora, que asume el compromiso ante las injusticias; y el compromiso con la vida plena, que incluye el cuidado de la Casa Común y la renovación del compromiso con pobres y excluidos.
"Estamos en medio de un proceso, global y eclesial, en el que se está definiendo una nueva época. Por eso, la cultura eclesial no puede continuar replicando formas pasadas. El desafío es alcanzar la sinodalización de toda la Iglesia, no como simple aggiornamento [actualización], sino como nueva creación, capaz de responder a los tiempos actuales por el bien de su misión evangelizadora", reza el documento.
Parte de ese proceso —sostiene Loyola— significa abandonar lógicas coloniales y abrirse al diálogo con varias culturas, soltar el poder, dejar lo cómodo, defender derechos, sanar memorias heridas, acompañar procesos de resistencia y resiliencia, cuidar la vida, incluso la Casa Común, pasar de una fe ritual o devocional a una fe existencial y comprometida, entre otros cambios.
"Experimentamos también con nuestros hermanas y hermanas consagrados de EE. UU. este horizonte. Con ellos vivimos los mismos gozos y esperanzas y nuestros desafíos eclesiales y sociales": padre José L. Loyola, presidente de CLAR sobre "Nacer de Nuevo"
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Esta profunda conversión, sin embargo, no es un desafío exclusivo de un continente. A pesar de que América Latina enfrenta retos únicos, "la situación de claroscuros afecta a toda la humanidad, no solo es cuestión de la vida religiosa de América Latina", indicó el padre Loyola y añadió: "Experimentamos también con nuestros hermanas y hermanas consagrados de EE. UU. este horizonte. Con ellos vivimos los mismos gozos y esperanzas y también nuestros desafíos eclesiales y sociales".
"¡Nacer de Nuevo!" fue construido durante dos años a través de un proceso participativo que incluyó consultas con conferencias nacionales de religiosos y religiosas, asambleas regionales y diálogos con comunidades de base. El documento fue aprobado y presentado oficialmente en septiembre de 2025 durante el VI Encuentro de Comisiones de la CLAR en Quito, que reunió a más de 70 participantes representantes de las comisiones de vida religiosa de América Latina y el Caribe.
En reuniones recientes, una representante de la Conferencia de Liderazgo de Religiosas de Estados Unidos (LCWR) ha mencionado la posibilidad de una alianza entre esa organización, la CLAR y su homóloga en Canadá. Aunque se conoce poca información al respecto, Loyola manifestó que este momento podría interpretarse como una invitación a que juntos puedan "ir construyendo y naciendo de nuevo". "Es muy importante el vínculo, la cercanía que tenemos mutuamente, especialmente la CLAR con la LCWR", agregó en este sentido.
