Hortensia López Almán fue presionada —víctima de abuso de autoridad— para dejar la vida religiosa tras 20 años como carmelita descalza en España. Salió sin trabajo, sin recursos y en depresión, abandonada por aquellos en quienes confiaba. "Es como que te arrancaran la piel", dice. En 2023 fundó Extramuros para acompañar en su vida civil a quienes como ella —hombres y mujeres— fueron obligados a abandonar la vida consagrada. "No estamos en contra de la Iglesia", aclara.