Desde los años 70, el endosulfán fumigado en plantaciones de Kerala, India, causó graves discapacidades en cientos de niños. Las Hermanas Clarisas Franciscanas gestionan Navajeevana ('nueva vida') —centro creado en 2017 por la Orden de San Norberto—, que atiende gratuitamente a 80 niños afectados por el pesticida, la mayoría no cristianos, con fisioterapia, educación y apoyo integral. "Ahora tengo esperanza gracias a la hermana Mareena", dice una de las madres de los afectados.