En su reflexión sobre la parábola del trigo y la cizaña —Evangelio del domingo: Mateo 13, 24-30—, la teóloga laica Consuelo Vélez recuerda que la paciencia del dueño del campo nace de la esperanza de que el trigo siga creciendo, pese a la cizaña. Esa misma esperanza, sostiene en su comentario para la serie Al partir el pan, se traduce hoy en una lógica del Reino que apuesta por el bien “como posibilidad de transformar el mal”, en lugar de invocar “la fuerza, la exclusión o la muerte”.